Hoy es Nochebuena, el día que todos estabais esperando y por eso os traigo algo realmente especial. Aunque no es lo que yo llamaría precisamente un personaje de ciencia ficción, se aproxima bastante. Se trata de Santa Claus, Santa, Papá Noel o como más os guste. La verdad es que es un tipo peculiar de verdad. Sé que voy a hacer añicos vuestros más tiernos recuerdos de la infancia, pero voy a demostrar científicamente que Santa no puede existir. Para ello voy a contaros las conclusiones a las que ha llegado un profesor de física llamado Sadri Hassani, que trabaja en la universidad del estado de Illinois, en Estados Unidos. Este señor ha calculado la cantidad de energía necesaria para que Santa sea capaz de entregar todos sus regalos en tan sólo 24 horas y ha publicado sus resultados en la revista Physics Education.

El argumento empleado consiste en expresar la energía cinética (la energía adquirida por un objeto al estar en movimiento) de Santa Claus en función del tiempo y después minimizar esa cantidad (eso se hace de forma matemática con ayuda del concepto de derivada). Aparecen entonces dos términos en la expresión de la energía cinética: el primero tiene que ver con el gasto energético necesario para saltar de una chimenea a la siguiente y el segundo con el necesario para subir y bajar por la chimenea. Se demuesttra fácilmente, entonces, que la energía cinética de nuestro gordito amigo depende de la altura de cada chimenea, del tiempo empleado en subir o bajar cada una, el número de niños que hay en cada casa, de la masa de cada juguete y de la distancia entre cada dos chimeneas consecutivas. El siguiente paso consiste en estimar los valores de algunas de estas cantidades para poder obtener la demanda energética de nuestro entrañable ancianito. Teniendo en cuenta que solamente la cuarta parte de los habitantes de la Tierra creen en Santa y, por lo tanto, el 75 % restante se quedan sin sus amables atenciones la noche de Navidad, tomaremos como valor para este numerito la nada despreciable cifra de 1500 millones de personas. Como ya me temo lo peor, voy a tratar de ponerme lo más a favor posible de Santa y voy a suponer que solamente el 10 % de esas personas son niños y que, además, en cada casa viven 10 niños (¡pobres padres…!). Por tanto, es preciso que el trineo tirado por renos visite unos 15 millones de casas y que emplee en cada salto de tejado en tejado únicamente algo menos de 6 milésimas de segundo (una vez más, ayudo a Santa en esta labor suponiendo que todos los hogares están en línea recta y que la distancia entre dos adyacentes es de 10 metros). Si la altura de cada chimenea es de 4 metros (por término medio) y cada juguete pesa unos 2 kilogramos, entonces el tiempo que debe emplear Santa Claus en recorrer cada chimenea asciende a algo menos de 56 millonésimas de segundo. En otras palabras, en cada segundo debe visitar 18.000 chimeneas (sic).



Pero aquí no acaba la cosa, ya que todo lo anterior no viola ninguna ley conocida de la Física. Sin embargo, voy a detenerme un poco más en los valores parciales de cada energía por separado. Por ejemplo, solamente en bajar por la chimenea, Santa debe consumir aproximadamente 1,23 billones de Joules (la unidad de energía en el Sistema Internacional de unidades), siendo ligeramente menor (1,03 billones de Joules) la requerida para ascender ya que ha dejado los juguetes en la casa y, por tanto, pesa menos al subir que al bajar. Por otro lado, el gasto energético en los saltos de tejado en tejado asciende a 230 billones de Joules, es decir, casi 200 veces mayor que en ascender y descender por las chimeneas. Y todo ello hay que multiplicarlo por los 15 millones de hogares visitados, con lo que la energía total requerida es de 3300 millones de billones de Joules. Si se compara con el consumo energético mundial durante todo el año 2001 se puede ver que nuestro rollizo canoso necesita algo más de 8 veces esa cantidad. Esto significa que, o bien Santa debe detener el mundo entero (con el consiguiente ofensa para todas las demás religiones) durante más de 8 años para poder mantener la ilusión en los niños, o bien la fuente de energía de la que se nutre es desconocida para el mundo de la Física (sé que esta frase despertará vuestra poderosa y deslumbrante imaginación y me bombardearéis con millones de sugerencias de lo más enloquecidas, pero, en fin, me arriesgaré). Ah, acaba de ocurrírseme una idea: ¿por qué no celebramos la Navidad cada 10 años solamente y nos dedicamos de una vez por todas a ahorrar energía?

Y para finalizar, el remate. No sólo cuenta la energía consumida. El tiempo en el que se hace uso de ella es tan pequeño (todo por tener que acabar en una sola noche) que deben producirse necesariamente explosiones (al fin y al cabo, una explosión es eso, la liberación de una cantidad enorme de energía en un tiempo muy pequeño). En cada chimenea se debe producir el equivalente a una detonación de medio kilotón y, lo que es peor, en cada salto de un tejado al contiguo se debe liberar el equivalente a cuatro bombas atómicas como la de Hiroshima, y todo ello teniendo a Santa siempre presente en la “zona cero”.

Como no tenemos una experiencia directa de todo lo anterior, es decir, nuestros hogares siguen en pie a la mañana siguiente de Nochebuena año tras año y los regalos los recibimos puntualmente, la única conclusión posible es que Santa Claus NO puede existir y alguien debe de hacer esta labor en secreto. Alguien miente. ¿Serán papá y mamá? ¿Existirán los Reyes Magos?
17 comentarios:
Los reyes magos son mejores jajaja. Gran artículo, no puedo esperar a que llegue el año que viene y apuntarme a tu asignatura...
Sin duda la tradicional imagen de un Papá Noel gordito procede de fotos tomadas antes de la Nochebuena, después debe estar en los huesos, con tantos joules gastados.
Santa Claus sí existió. Fue San Nicolás de Bari, obispo.
http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_de_Bari
Y yo propongo que secuestremos a Santa Claus y nos de su fuente de energía ilimitada, adios a los problemas energéticos!
Maldito nazi! xDDD
xD Acabo de ver una noticia según la cual anoche el ejército americano siguió con sus satélites el recorrido de Papá Noel ¡no me extraña, con el peligro que tiene!
Anonimo: la identificación con San Nicolás es tardía, un intento de cristianización: los precedentes más genuinos son todos paganos.
Yo sabia que el gordito ese no podia hacer todo eso, otro mito derrumbado, otra decepcion en mi vida. Y ahora que sigue??? diganme que al raton Perez no puede cargar los dientes y me tiro por un balcon...
Teniendo en cuenta además que todas las casas tengan chimeneas, sino se las inventa y listo.
Otra forma de demostración la leí sobre los efectos de ir a esas velocidades, algo parecido a lo ocurrido con Flash.
Evidentemente, Santa adquiere su energía del turrón que se come en cada casa que visita... Energía turronítica o polvorónica.
Gracias por el análisis, está divertido. Los Reyes Magos también lo llevan crudo y eso que son tres. Aunque va en otra línea , os invito a visitar mi blog de Ciencia en Secundaria
http://weblogs.madrimasd.org/secundaria/
y me comentáis
La verdadera intención del artículo es no regalar nada a sus allegados por Navidad, una pena que los Reyes Magos SÍ existan jejejej
Un saludo de uno de tus alumnos
Me disculpo por la demora, esta noche estare algo acupado así que sere breve.
En realidad son 33 horas las que tengo para mi viaje pues viajo de este a oeste, los Reyes Magos también me quitan un gran peso de encima y lo más importante de todo:
Este trabajo no es para una sola persona.
El otro año no te lleve regalos porque te portaste mal, pero ahora talvez encontraras algo en tu árbolito.
Feliz navidad
Ja! La Wikipedia trae una leyenda que hará añicos los cálculos de ese señor.
Para poder transportar los regalos, Santa Claus los guardaría en un saco mágico de Santa Claus y los repartiría a las 00:00h del día 25 de diciembre, en un trineo mágico volador, tirado por «renos navideños», liderados por Rodolfo (Rudolph); un reno que ilumina el camino con su nariz roja y brillante, siendo el último en agregarse a la historia.
Santa Claus podría entrar a los hogares de los niños, al transformarse en una especie de humo mágico; y así entrar por la chimenea u otro orificio de las casas; si éstas no disponen de una.
Niños. ¿Los Padres se hacen pasar por Santa Claus? Ja! Ridículo no? xD
Yo creo que Santa es en realidad... Un viajante del tiempo venido del futuro. Solo así se puede explicar que no haya explosiones por donde pasa. La cosa es que no se mueve. Está en todas las casas a la vez, en cada cual un poco más viejo.
Lo que no entiendo es por qué reparte regalos del mismo año. Es un viajante demasiado bien informado. ¿Será todo un complot de la CIA para reducir la imaginación de nuestros infantes y así dominar el mundo del futuro, al no haber pensadores libres y realistas?
Nunca lo sabremos, pero siempre nos quedará la cigüeña de París. XD
Madre mía… cómo estáis XDDD
http://www.uv.es/jaguilar/humor/hsanta.html
Bueno, para mí la razón principal y más indiscutible por la que Santa Claus no puede existir (y creo que también puede considerarse una razón física) es que no todo el mundo tiene chimenea...
Publicar un comentario en la entrada