El padre de Johnny Blaze se dedica a realizar acrobacias con una motocicleta. Para evitar que le ocurra un grave accidente, Johnny hace un pacto con Mefisto, el demonio más demonio de todos los demonios que habitan en las flamígeras llamas abrasadoras del Infierno. Tratándose de quien se trata, la traición y el engaño tenían que llegar antes o después y, efectivamente, Mefisto encuentra la consabida triquiñuela para no cumplir su parte del trato. La labor de Johnny, transformado en esqueleto llameante, consiste en atrapar y/o eliminar demonios revoltosos y rebeldes capitaneados por el hijo de Mefisto, Blackheart, (¿tienen sexo los ángeles y los demonios?) que se salen un tanto de madre de la disciplina impuesta. Para llevar a cabo esta misión, El Motorista Fantasma, viste traje de cuero negro con una estética un tanto macarra y pilota una espectacular moto igualmente envuelta en llamas. Resabiado a más no poder, intenta devolverle al malvado Mefisto la traición y emplea sus sobrenaturales poderes para hacer el bien.A grandes rasgos, este es el argumento de la recién estrenada “El motorista fantasma” (Ghost Rider, 2007), uno más de los films basados en un cómic de MARVEL, que tanto pululan y más que pulularán en breve por las pantallas de nuestros cines. Aunque no se trata estrictamente de una película de lo que yo entiendo por ciencia ficción, la verdad es que me apetece hablar de ella, qué coño. La película no vale gran cosa, pues aparte de los efectos espectaculares (muy buenos, realmente), la historia es descafeinada y muy poco convincente. La relación de amor entre Johnny y su ex novia, Roxanne, queda muy superficialmente tratada y se diluye en el mar de escenas de acción y pirotecnia que protagoniza el alter ego de Johnny. Así que, como casi siempre (por favor, que llegue pronto el día 4 de mayo para ver Spiderman 3), se trata de un producto dedicado al puro entretenimiento (que no es poco, en los tiempos que corren). Disfrutadlo. De momento, yo me dedicaré a la física de alguna de las habilidades exhibidas por el motorista fantasmón.

Cuando el motorista fantasma recorre las calles de la ciudad en su ardorosa jaca metálica consigue varias cosas que me llaman la atención: los neumáticos no se queman, el depósito de combustible no estalla por los aires, el traje de cuero y chinchetas se ajusta perfectamente a un tipo que está en los huesos y, por encima de todas éstas, ¿cómo es posible que un tipo tan caliente no tenga sexo en toda la película, ni siquiera con una voluptuosa diablesa de figura bien torneada? Vale, ya me empieza a patinar la pinza cerebral. Voy al grano. La cuestión que quiero abordar es la capacidad asombrosa que posee nuestro poco nutrido superhéroe para hacer ascender su motocicleta por las fachadas verticales de los rascacielos. Se trata de un problema relativamente sencilo de mecánica newtoniana. Cuando se quiere hacer subir por un plano inclinado un objeto rodante, hay que tener en cuenta que sobre éste actúan su peso, la reacción normal que ejerce el suelo, la fuerza de rozamiento y el torque aplicado que obliga al cuerpo a ascender y evita que caiga hacia atrás por el plano. En el caso de un vehículo como un automóvil o una motocicleta, ese par lo proporciona la potencia del motor y se transmite a los neumáticos. Si se emplean de forma adecuada las leyes de Newton de la mecánica clásica y se supone que los neumáticos realizan lo que se llama un movimiento de rodadura sin deslizamiento, es decir, que las ruedas no patinan sobre el suelo, se puede encontrar una relación muy simple entre la aceleración del cuerpo (la motocicleta fantasmona), sus dimensiones geométricas (las de las ruedas), su peso, el torque o par proporcionado por el motor y el ángulo de inclinación de la pendiente por la que sube. Con el fin de que la rueda no patine por la fachada del edificio, debe cumplirse la condición de que la fuerza de rozamiento entre ambos no supere un cierto valor que depende, a su vez, del coeficiente de rozamiento y de la componente del peso en la dirección perpendicular al plano sobre el que se apoya. Esto tiene una consecuencia que todos habréis experimentado alguna vez y que consiste en que cuanto más inclinada sea la pendiente, tanto más difícil es mantenerse pegado al asfalto ya que llega un momento en que la fuerza de rozamiento supera aquel valor límite y la rueda comienza a deslizar (y esto no es muy bueno para ascender y llegar a la azotea del rascacielos, al menos si se quiere mantener el pompis en el asiento). Si se desea que la motocicleta se desplace con una cierta aceleración, la fuerza de rozamiento deberá aumentar en consecuencia y se requerirá un coeficiente de rozamiento tanto mayor. Por lo tanto, el caso más favorable y menos exigente desde el punto de vista físico es aquel en el que la motocicleta viaje a velocidad constante hacia arriba. Pues bien, en este caso, haciendo una simple operación, resulta directo demostrar que el coeficiente de rozamiento que debe existir entre los neumáticos y la fachada del edificio tiene un valor INFINITO. Dicho en plata, no se puede subir por un plano vertical. Es más, si eligiésemos un valor razonable para el coeficiente de rozamiento entre el neumático y el vidrio del cristal de la fachada de, digamos, 0,7 entonces se obtiene que el ángulo máximo de inclinación permitido no supera los 35º, bastante lejos de la verticalidad. A medida que va aumentando el coeficiente de rozamiento, así también va creciendo el ángulo máximo de inclinación. Por ejemplo, valores del primero de 0,8; 0,9; 1; 2; 5; 10; 100; 500 se corresponden respectivamente con valores del segundo de 39º; 42º; 45º; 64º; 79º; 84º; 89,43º y 89,88º. Evidentemente, encontrar dos materiales que presenten un coeficiente de rozamiento superior a la unidad es francamente difícil (por ejemplo, entre el cobre y el hierro fundido es de 1,1), con lo cual los últimos cinco casos están totalmente fuera de la realidad y, por tanto, ascender sin hacer patinaje artístico sobre motocicleta por pendientes superiores a 45º se convierte en una hazaña sólo al alcance de ciertos tipos con oscuros negocios con el mismísimo diablo en persona.

Otro pequeño detalle en el que podría fijarme es en el par que debería proporcionar el motor de la motocicleta para poder llevar a cabo la hazaña anteriormente aludida. Si le otorgamos a la montura del fantasma esquelético una masa de unos 300 kg y le sumamos la propia masa del piloto (os recuerdo que el esqueleto humano solamente pesa el 14% del total del peso del cuerpo, siendo el 10% correspondiente al tejido óseo y el 4% restante la médula) de 8 kg (he supuesto que debido al calor abrasador, la médula se ha volatilizado), el par del motor debería ascender a casi 800 N.m, un valor solamente al alcance de los coches de Fórmula 1 o casi, como el SLR McLaren 722 que, con 650 CV de potencia es capaz de suministrar un par máximo de 820 N.m, acelerando de 0 a 100 km/h en algo más de tres segundos y medio o de 0 a 200 km/h en algo más de 10 segundos. Demasiado para la moto de este fantasma. Si el par del motor es menor que el valor determinado un poco más arriba, la rueda asciende por la pared inclinada cada vez con una aceleración menor hasta que llega un momento en el que se detiene. Valores aún menores del par hacen que la rueda comience a descender. Y ya sabéis lo que pasa cuando uno cae desde 200 metros de altura (preguntádselo a Gwen Stacy) y no lleva los huesos bien sujetos. Haberlos haylos, quiero decir, motoristas. También fantasmas (como los que salen en el programa de Iker Jiménez), pero motoristas fantasmas como éste, sólo hay uno y realmente es un fantasma de motorista. ¡Hala, vete al Infierno!
6 comentarios:
Bien por la entrada, pero una pendiente del 100% es una de pi/4, o sea, de 45 grados: la pendiente es la tangente del ángulo multiplicada por 100. Una superficie vertical tiene una tangente infinita.
Estrictamente hablando tienes razón, pero también se puede utilizar un criterio basado en el seno del ángulo en lugar de la tangente. Así, se emplea la distancia recorrida a lo largo del plano inclinado en lugar de la distancia medida horizontalmente. Puedes verlo en este enlace http://www.altimetrias.net/articulos/4ComoPendiente.asp
Yo he seguido este criterio, pero repito que estoy de acuerdo contigo. También podría haber titulado el post "Cómo subir una pendiente del infinito %". Muy interesante la puntualización. Y queda también justificada mi elección. No hay nada como discrepar en la Ciencia.
Te propongo un ejercicio que yo tuve que realizar en bachillerato acerca del tiro parabólico. Con base sobre la película Regreso al futuro III, se trata de calcular la altura de la caida del tren de la última escena en base al tiempo que tarda en tocar el fondo del precipicio (hay que sacarlo de la película y hacer aproximación por montaje cambio de cámaras).
Se saben como datos la velocidad que alcanza (mas/menos un pequeño error de frenado por el cartel de via muerta que no tuvimos en cuenta) y se estima la masa de la locomotora con la de un modelo parecido. A ver que tal sale ^^.
Hola filin:
la verdad es que me parece un problema muy simple. Ni siquiera se necesita la velocidad del tren ni la masa del mismo. Con conocer el tiempo de caída es suficiente, pues el movimiento vertical es uniformemente acelerado (con la aceleración de la gravedad). Así pues, elevando el tiempo de caída al cuadrado y multiplicándolo por la mitad de la aceleración de la gravedad se sabe la altura del puente. Por otro lado, si se supiese a qué distancia horizontal cae el tren del puente, se podría determinar la velocidad que llevaba hasta el instante justo en que empezó a caer. Esto es debido a que el movimiento horizontal es uniforme (con velocidad constante). Dividiendo la distancia desde el punto en el que impacta el tren con el suelo hasta el borde del puente (siempre horizontalmente) entre el tiempo de caída, se tiene la velocidad con la que se precipitó al vacío.
En serio, deberías poner más puntos y aparte, tus posts se hacen cansinos de leer aunque el tema sea interesante. Saludos.
¿Cansinos?
Para cansinos los libros de filosofía, hombre.
Este blog es especial por muchas cosas.
Y todas son buenas.
Si quieres posts breves, hay millones de otros blogs.
¿Qué te parecen todos estos puntos y aparte?
Saludos.
P.D. Todo es broma.
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