IN MEMORIAM

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¡Menudo cuento!

Por un puñado de antimateria

Publicado por Sergio L. Palacios | martes, septiembre 25, 2007 | , | 29 comentarios »

Hace ya algún tiempo comencé una serie de entradas que trataban sobre la forma de propulsar una nave espacial. En la primera de ellas os detallaba las dificultades insalvables que presentaba viajar a las profundidades del espacio a bordo de un cohete alimentado con combustible químico. Siguiendo con esa serie de artículos prometida, en esta ocasión, avanzaré un poco más y os voy a contar qué se puede hacer con la antimateria, la sustancia de la que se nutren los motores warp de la nave Enterprise en Star Trek.

A diferencia de otros conceptos bizarros, e incluso producto de la más despierta de las imaginaciones, que aparecen a lo largo de la serie de Gene Roddenberry, la antimateria tiene una existencia de lo más real en nuestro mundo. Efectivamente, lo que conocemos habitualmente por antimateria se entiende mejor si se aplica al caso de las partículas elementales. Casi todos sabréis que los átomos se componen, básicamente, de protones y neutrones, que conforman el núcleo atómico, y electrones. Pues bien, todas estas partículas poseen su alter ego, su antipartícula asociada. Lo que caracteriza a la antimateria es que ciertas propiedades físicas son opuestas en signo a las correspondientes de sus partículas. Así, por ejemplo, un antielectrón tiene igual masa pero carga eléctrica opuesta al electrón; un antiprotón posee idéntica masa a la del protón, pero su carga eléctrica es idéntica en magnitud pero negativa, en oposición a la positiva del protón. Los antineutrones, al ser eléctricamente neutras sus parejas, se diferencian en otras cosas, como el número bariónico, aunque esto no interesa demasiado en este momento.

La existencia de la antimateria fue postulada de forma teórica por Paul Dirac en 1928, cuando logró conciliar en una serie de ecuaciones el comportamiento cuántico de las partículas atómicas con su movimiento a velocidades comparables a la de la luz. Dirac dedujo una ecuación cuántica y relativista que describía maravillosamente las juerguecitas rápidas en las que se entretenían los electrones durante sus ratos de ocio cuántico. Pero se dio cuenta de que aquella ecuación predecía la existencia de una partícula que debía de ser idéntica al electrón, salvo en un detalle: debía poseer una carga igual pero opuesta. Tuvieron que transcurrir 4 años hasta que en 1932 Carl D. Anderson, por aquel entonces un científico del Caltech en Estados Unidos, encontró trazas extrañas dejadas por los rayos cósmicos en su cámara de niebla. Esas trazas parecían provenir de una partícula con una masa muy parecida a la del electrón, pero seguían un camino totalmente opuesto en presencia de un campo magnético, lo cual indicaba que su carga eléctrica debía de ser opuesta igualmente. El 28 de febrero de 1933 comunicó sus resultados a la prestigiosa revista Physical Review, cuyo editor bautizó a la nueva partícula como positrón (Anderson la había llamado electrón positivo). Tres años más tarde, Anderson recibiría el premio Nobel de física por su descubrimiento, la primera evidencia experimental de la existencia de la antimateria. Hasta 23 años más tarde no se encontraron los primeros antiprotones en el bevatrón de Berkeley y un año después se descubrió el antineutrón.

La antimateria está presente en una buena cantidad de relatos de ciencia ficción. Robert Bly hace una breve recopilación en su libro The Science in Science Fiction. Aquí aparecen cuentos como Planeta negativo (Minus Planet, John D. Clark, 1937) donde se relata la inminente colisión de un extraño planeta con la Tierra, La tormenta (The Storm, Alfred E. van Vogt, 1943), o los relatos de "contraterrene" (CT stories) de Jack Williamson. Podéis encontrar algunos más en esta página. Os resultarán también familiares los cerebros positrónicos de los robots ideados por Isaac Asimov, así como el terrible rayo positrónico pergeñado por la calenturienta mente del villano Durand Durand que intenta encontrar la neumática Barbarella (Barbarella, 1968), la primera mujer en realizar un strip-tease en gravedad cero. Y qué strip-tease, amigos. Sólo por eso ya merece la pena ver la película.

¿Por qué interesa la antimateria como sustancia propulsora de un ingenio espacial? Pues, sencillamente, porque es capaz de proporcionar una cantidad de energía enorme. Cuando una partícula de materia se encuentra con su colega de antimateria, ambas se aniquilan mutuamente produciendo un estallido de radiación gamma con una energía igual a la expresada por la famosa ecuación de Einstein E= mc2 . Esto quiere decir que prácticamente toda la masa se ha convertido en energía radiante, en fotones de alta frecuencia. Así, un solo gramo de materia que se topara con otro gramo de antimateria liberarían una energía igual a algo más de 43 kilotones, es decir, algo así como 3 bombas de Hiroshima e igual a la energía necesaria para impulsar 1000 lanzaderas espaciales como las que disponemos en la actualidad. Parece, pues, que tenemos resuelto el problema de la propulsión espacial. No hay más que coger antimateria y utilizarla de forma adecuada. Elemental, querido Watson. Sin embargo, siempre tengo que hacer de abogado del diablo y no me queda más remedio que poner pegas. Y esta vez, como casi siempre, son gordas. Pero, para no decepcionaros, os dejaré una puerta abierta a la salvación de las llamas del infierno.

Veamos, la antimateria tiene tres problemas serios: el primero es que debemos ser capaces de producirla ya que, hasta hace unos años, la única de que disponíamos era la que estaba presente en los rayos cósmicos que, de vez en cuando, se dignaba aparecer en nuestras cámaras detectoras; el segundo consiste en ser capaces de transportarla y de confinarla de forma adecuada para que no se aniquile con la materia ordinaria en un momento no deseado; por último, es imprescindible canalizarla en la dirección precisa para conseguir el máximo impulso. Dicho de otra forma, si se generan fotones de rayos gamma, pero se dirigen en una dirección equivocada (por ejemplo, hacia el interior del cohete) no sirven de mucho, aparte del enorme daño que pueden provocar debido a su enorme poder de penetración. Esta dificultad fue precisamente la que hizo inútil uno de los primeros diseños teóricos de cohete espacial propulsado por antimateria, debido a Eugen Sänger allá por la década de los años 50 del siglo pasado. Su cohete de fotones utilizaba como propulsión los rayos gamma producidos por la aniquilación mutua de pares de electrones y positrones. Como los fotones no poseen carga eléctrica, resultaba del todo imposible dirigirlos en la dirección deseada mediante el empleo de campos eléctricos y magnéticos. La solución podría venir por el lado de los antiprotones, ya que cuando estos colisionan con protones se liberan unas partículas llamadas piones (mesones pi), las cuales pueden tener carga eléctrica no nula y, por tanto, pueden ser manipuladas. Podrían, así, diseñarse naves capaces, en teoría, de alcanzar velocidades del orden del 94 % de la velocidad de la luz. El doctor Robert L. Forward, científico y famosísimo escritor de ciencia ficción (es autor de clásicos del género como Huevo de dragón o El mundo de Roche y Camelot 30K) nos ha dejado estimaciones de las necesidades de combustible que requeriría una nave no tripulada de una tonelada para desplazarse a unos 30.000 km/s. Apenas unas 4 toneladas de hidrógeno líquido, junto con unos 20 kg de antimateria. Si pretendiese doblar su velocidad, la antimateria aumentaría hasta los 80 kg. Finalmente, en caso de que la nave pretendiese hacer el viaje de vuelta, las necesidades de hidrógeno líquido aumentarían hasta las 24 toneladas y las de antimateria hasta los 380 kg (datos extraídos del libro Centauri Dreams, por Paul Gilster, 2004) Esto parece tener buena pinta. Con unos kilillos de antimateria, todo solucionado ¿Veis un rayito de esperanza? ¿Os imagináis ya a bordo de vuestra Enterprise particular viajando a los confines del espacio intergaláctico? Pues enseguida os chafo todas vuestras esperanzas e ilusiones. Tranquilos…

29 comentarios

  1. Wiggin // martes, septiembre 25, 2007 7:07:00 PM  

    Tiene una pinta estupenda tu blog (lo he encontrado a través de cpi). Eso si, te daría un consejo o mejor dicho una opinión personal. La imagen que hay en la cabecera del blog creo que es muy grande y algo pesada.
    Por lo demás voy a empezar a leer que me gustan ambos temas.
    :-)

  2. Sergio L. Palacios // martes, septiembre 25, 2007 7:15:00 PM  

    Gracias, Wiggin. Ojalá te quedes por aquí. Estoy de acuerdo contigo, mi blog es estupendo. En cuanto a la imagen de la cabecera, es una larga historia. La comprenderás cuando leas el post titulado El fin de la Física (tal y como la conozco). A mi me gusta así, ¿qué se le va a hacer?
    Lo siento...

  3. Leatherface // martes, septiembre 25, 2007 9:24:00 PM  

    En Ángeles y Demonios, el entrañable Dan Brown trata este tema tan simpático de la antimateria. Con una pequeña bolita de tan preciada "anticosa" robada del CERN, el maldito villano de turno quiere hacer desaparecer del mapa al Vaticano enterito, así que tal vez no sea tan villano después de todo. Aunque, teniendo en cuenta los datos que das, me temo que con la cantidad de antimateria utilizada en la novela, probablemente haría desaparecer un trocito más grande de Italia de lo que se imagina.

    PD: ¡Qué miedo me da Galactus!

  4. Alejandro // martes, septiembre 25, 2007 9:34:00 PM  

    Genial la entrada, como es costumbre
    Ahora me dejas mordiendome los nudillos hasta que finalices de chafarme la euforia utópica ejej

  5. Terko // martes, septiembre 25, 2007 9:57:00 PM  

    Que tal, muy entretenido el post y el blog esta bastante bueno, aunque no soy para nada un experto me gustan mucho estos temas, mis felicitaciones.

    Por lo de la imagen, de verdad que es grande xD, pero más me interesa el contenido del blog.

    Saludos.

  6. Neo_Von // martes, septiembre 25, 2007 10:33:00 PM  

    Chachi!! Por fin un lugar donde leerse una buena lección de física. Genial, de verdad genial, te animo a que lo continues. La entrada sobre antimateria genial, pero creo que se deberian pulir algunos detalles mas para viajes intelesterares, vamos, en mi humilde opinión de aficionado...Sigue asi champion!

  7. Sergio L. Palacios // miércoles, septiembre 26, 2007 9:47:00 AM  

    Gracias a todos por vuestras felicitaciones, de verdad. Animan mucho a seguir.

    Leatherface: efectivamente, en Ángeles y Demonios aparece la antimateria. No lo cité en el post porque no considero que la novela sea de CF y luego hay líos (ya me entiendes). Gracias por el apunte.

    Tened paciencia, que en el próximo post os daré pistas de cómo se debe hacer para poder viajar en una nave propulsada con ayuda de antimateria. Es que se me hacía el post muy largo y quise imitar a Perdidos, que en cada episodio no cuentan nada nuevo para que te muerdas las uñas hasta el siguiente, donde sigue sin pasar nada de nada y así sucesivamente. Mierda de series de infinitas temporadas...

  8. Bliss // miércoles, septiembre 26, 2007 10:25:00 AM  

    ¿Pero la antimateria se fabrica, o hay que ir recogiendola particulilla a particulilla? Y de manera algo más inquitante... ¿la presencia de "unos kilillos" no sería el preludio de que hay algunos más por las inmediaciones y nuestra galaxia peligra? Bueno, ahora que lo pienso, ya haría tiempo que se habría aniquilado al entrar en la Vía Láctea, digo yo.
    Por otro lado, la nave a propulsar necesitaría unos generadores de campo magnético (para contener la antimateria y dar impulso a la energía resultante) algo grandotes...

  9. Anónimo // miércoles, septiembre 26, 2007 11:20:00 AM  

    Genial la entrada, como siempre. Me gusta la física y la forma que tienes de explicarte es una pasada.

    ¿Te has fijado en la entrada automática de blogger que sale en uno de tus cuadros de links de interés a la derecha de la entrada?

    http://www.novaciencia.com/2007/09/24/la-primera-molecula-de-materia-y-antimateria-creada-en-laboratorio/

    Hala, ahí queda eso.

    Saludos

  10. Sergio L. Palacios // miércoles, septiembre 26, 2007 11:25:00 AM  

    Gracias. Claro que me he fijado en esa noticia que dices. Precisamente esas noticias las elijo yo mismo con Google Labs y justamente a esa iba a hacer alusión en el próximo post. Te me has adelantado. Saludos.

  11. Doctor Cataplasma // miércoles, septiembre 26, 2007 3:55:00 PM  

    ¡Nos dejas en ascuas!

  12. Sergio L. Palacios // miércoles, septiembre 26, 2007 3:59:00 PM  

    Sufrid, sufrid...

  13. Felipe // miércoles, septiembre 26, 2007 4:55:00 PM  

    En lo de chafar el viaje en la Enterprise, a mí se me ocurren varios peros (y me imagino que en alguno estarás):

    1.- La Teoría de la Relatividad impide viajar más rápido que la luz. Podemos obviarlo suponiendo que no es una teoría completamente correcta y que en el futuro se descubrirá otra teoría que la supere y precisamente demuestre la falsedad de dicha imposibilidad. De hecho, si no recuerdo mal, hace unos años leí que habían conseguido que unas partículas subatómicas viajaran a velocidades supra-luz.

    2.- El par aceleración * tiempo hasta alcanzar la velocidad de la luz. hace 300.000.000 g*s (aprox). Si consideramos una aceleración 1g son más de 83.000 horas, o sea, 9 años y medio aproximadamente. Si acelerásemos a 10g, llegaríamos a la velocidad de la luz en unos 11 meses y medio. Para acelerar a mayor velocidad, podríamos tener problemas con la resistencia de los materiales. Y por supuesto, lo que no lo resistiría sería el cuerpo de los pilotos.

    3.- Al estar la nave continuamente en aceleración, los pilotos deberían estar continuamente sentados en sus asientos con los cinturones y toda la parafernalia puestos. Y no sé qué pasaría con los intentos de comunicarse entre sí. (lo confieso, no soy científico, o al menos no lo soy de las ciencias naturales).

    4.- Los "accidentes de tráfico". El meteorito que está en su camino y del que al ir a una velocidad superior a la de la luz, la primera noticia que se tiene de él sería su impacto contra los piños. A esas velocidades, el impacto sería brutal. De hecho, me imagino que un choque con una simple mota de polvo destruiría la nave.

  14. Sergio L. Palacios // miércoles, septiembre 26, 2007 5:03:00 PM  

    Algunas de esas pegas que pones ya las he tratado en posts anteriores. Yo sólo me refería a la pega relacionada con el asunto de la antimateria, que trataré en el próximo post ( o próximos...)

  15. felipe // miércoles, septiembre 26, 2007 6:09:00 PM  

    Perdon, en mi segunda pega se me escapa un 0 de más. Hay que dividir todo entre 10.

    ¿Con la antimateria? Aunque también es una de tus pegas favoritas, ¿acción reacción?

  16. pepe // miércoles, septiembre 26, 2007 6:13:00 PM  

    Hola profe.
    Supongamos que hemos conseguido, la tecnologia suficiente para construir la nave y viajar al espacio intelestelar.
    ¿como lo montamos?.
    Es decir vamos alejandonos y buscando puntos para crear colonias o puertos para proximos viajes, o nos vamos a piñon para adelante, ¿hasta donde?, porque si la nave se aleja llegara un momento en el que las comunicaciones ya no sera viables, entonces para que nos sirve el viajar si la nave no tiene contacto con la tierra.
    Otra cosa que me da vueltas, es si mandamos una sola nave, (siempre tripulada), o una flota, porque pueden pasar miles de circunstancias y quedar en el espacio a la deriva.
    ¿Vamos con un solo sistema de propulsion o de energia?,
    Y una ultima cosa, de momento, vamos con armamento o sin armamento, porque teoricamente vamos a no se save donde a no se save que.

  17. Sergio L. Palacios // miércoles, septiembre 26, 2007 6:15:00 PM  

    No van por ahí los tiros, aunque son muy serios los problemas que expones. Avancemos poco a poco, que todo se andará.

  18. Sergio L. Palacios // miércoles, septiembre 26, 2007 6:21:00 PM  

    Me dejas asustado, pepe. Hombre, yo creo que todo depende de lo que se pretenda. Yo me imagino que las primeras misiones no serán tripuladas, sino que lo más razonable es lo que hemos hecho, por ejemplo, con Marte, es decir, enviar robots. Si las distancias son muy grandes habrá que establecer colonias intermedias para poderse comunicar con la Tierra, ya que el retraso en las comunicaciones podría ser inabordable. Sobre lo de las armas no sé que decir, pero molaría mazo llevar un rayo positrónico eh?

  19. David // jueves, septiembre 27, 2007 4:05:00 AM  

    Y luego habría que tener cuidado de que un Alien (con sangre ácida) no se infiltre en la nave. Que poco a poco se abre paso y llega a la tierra y…

    Muy buena la entrada. Te felicito Sergio. Siempre mostrando la cara bonita de la Física.

  20. Sergio L. Palacios // jueves, septiembre 27, 2007 8:56:00 AM  

    Gracias a ti, David, y a todos los demás por leerme.

  21. Radagast2099 // viernes, septiembre 28, 2007 9:48:00 AM  

    Solo le veo un problema al tema, Como porras empaqueto la antimateria?, es decir la pongo en cajitas de materia o de atimateria y si la confino en un campo magnetico como hago el campo magnetico de particulas o antiparticulas y pff mira que yo soy trekkie pero es que sin un Sr Scotty o La Forge no creo que, de momento, podamos hacer el tan ansiado viaje.

  22. Iván // viernes, septiembre 28, 2007 12:20:00 PM  

    Felicidades por tu blog. Como muestra de mi admiración, te señalo una pequeña errata en este último artículo. En el quinto párrafo, dices que...

    [...] Así, un solo gramo de antimateria que se topara con otro gramo de antimateria liberarían una energía igual a algo más de 43 kilotones [...]

    Por demás, estoy deseando que destroces con una sonrisa en los labios nuestros sueños de volar entre las estrellas en tu próximo post. Hasta creo que sé por dónde vas a ir. Personalmente, me conformaría con una Orión como opción realista (o casi).

    Un placer saludarte.

  23. Sergio L. Palacios // viernes, septiembre 28, 2007 12:26:00 PM  

    Oooopppsss. Muchas gracias por avisar de la errata. Corregida queda.

    Gracias también por tus felicitaciones.

  24. David profe // viernes, septiembre 28, 2007 6:39:00 PM  

    Buenas, doctor.
    Primero, firmo distinto ya que me encuentro un tocayo entre tus lectores.
    Segundo, tu post ha sido muy bueno, para variar. Hoy he utilizado en clase aquello que explicaste de que los cohetes se elevan gracias a la conservación de la cantidad de movimiento (su respuesta primera, fue, por supuesto, el empuje de la Tierra).
    Tercero, a riesgo de parecer un físico mediocre, me gustaría que me explicases algo. He leído el link referente a la creación de un dipositronio en el laboratorio. El link comenta que el descubrimiento es genial ya que normalmente la materia y la antimateria se desintegran enseguida, pero explica que el dipositronio de desintegra en menos de 142 milmillonésimas de segundo. Pues yo consideraría que ese tiempo es una buena definición de "enseguida". ¿Supongo entonces que la proeza ha sido juntarlas (crear la molécula) durante ese tiempo? De todas formas, así como está explicado, no veo su aplicación cercana (y por lo menos, bastante lejana).
    Hasta luego.

  25. Sergio L. Palacios // viernes, septiembre 28, 2007 7:50:00 PM  

    Creo que has malentendido o malinterpretado algo (también puede ser que no te entienda yo). En el artículo dice que el que se desintegra en 142 milmillonésimas de segundo es el "positronio", no el "dipositronio" (como afirmas tú en tu comentario). De hecho, por lo que he leído, los científicos que han encontrado el dipositronio lo han conseguido gracias a que pudieron observar una reducción en el tiempo global de vida del positronio y eso justamente fue lo que les llevó a deducir que allí se estaba formando el dipositronio.
    En cuanto a las aplicaciones que se abren son inmensas, pues se cree que el descubrimiento podría conducir a la obtención de un condensado de Bose Einstein de positrones e incluso a la construcción de un láser de rayos gamma (el famoso gráser del que os hablé en los posts sobre láser, rayos y centellas).
    No sé si te he contestado. Espero que sí. Un saludo.

  26. David profe // viernes, septiembre 28, 2007 8:28:00 PM  

    Saludos.
    Efectivamente; lo leí mal (eso pasa por leer rápido: ya lo sabéis cuando hagáis exámenes, chicos). Por otra parte, he estado mirando la noticia más a fondo, en otro sitio, y ya veo que la cosa está más avanzada de lo que parece.
    Hasta luego y gracias por la explicación.

  27. Anónimo // sábado, septiembre 29, 2007 12:07:00 PM  

    Hola Sergio, he llegado hasta aquí desde la web de la Facultad. Me parece genial la asignatura de Fisica en la CIencia Ficcion.

    Yo soy un estudiante de Medicina interesado en hacerla, pero en el temario no dice cuales son los horarios de las clases, y si esta asignatura va dirigida también a un estudiante "cualquiera" que no tiene su fuerte en la Física precisamente...

    ¿Me podrías orientar un poco y decirme si es recomendable para mi hacer esa asignatura?

    Gracias y un saludo.

  28. Sergio L. Palacios // sábado, septiembre 29, 2007 12:45:00 PM  

    El propósito de la asignatura es servir para todo el mundo, ya que está planteada con la misma filosofía que el blog. Así que no tengas ningún escrúpulo en matricularte. Está toda la información en la página web de Uniovi, horario incluido. Las clases son los martes y miércoles de 4 a 6 de la tarde. Si quieres más información, escríbeme a la dirección de correo que hay en la página del blog. Ánimo y suerte.

  29. Evil Preacher // domingo, septiembre 30, 2007 11:27:00 PM  

    Creo que esta entrada es la que más me ha apasionado de todas las que he leído en este blog. Espero con impaciencia la continuación.

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