Como muchos de vosotros sabréis, el viaje a velocidades relativistas (por encima de los 30.000 km/s) tiene como consecuencia, entre otros fenómenos, la dilatación del tiempo. En dos sistemas de referencia que se desplacen entre sí a gran velocidad, el tiempo transcurre de forma diferente. Sólo de esta manera se puede explicar que lo que para mí han sido tan sólo 30 días, para casi todos los demás habitantes de España se haya transformado nada menos que en 3 meses, los consabidos 3 meses de vacaciones que tenemos todos los profesores de este país. Ejercicio: ¿a qué velocidad me he desplazado?
Bien, una vez entrados en harina para ir lubricando poco a poco los oxidados cerebros que os habrá dejado mi ausencia (no continuéis hasta no haber respondido correctamente a la pregunta del párrafo anterior), me apresto sin más dilación a daros cuenta de mis próximos proyectos en este sin par blog.

Por mi desquiciada quijotera bullen ahora mismo más de una docena de ideas para abordar desde el punto de vista de la física, esa gran ciencia olvidada. Con estas ocurrencias, trataré primero de aprender y luego de transmitiros algunos de los conceptos y unas cuantas leyes físicas que aparecen en los libros de texto, pero que de ninguna manera resultan tan estimulantes, desafiantes y provocadores como leyéndolos por aquí, tratándolos a mi peculiar manera en relación con las películas de ciencia ficción.
Entre las ideas aludidas en las líneas precedentes, puedo enumerar las siguientes:- · Clockstoppers y el hipertiempo: jugando a detener el tiempo con un reloj de pulsera mientras se acelera la velocidad de agitación de las moléculas del cuerpo.
- · Banshee: un superhéroe con la habilidad de emitir alaridos que ya quisiera Pepe Pótamo.
- · El hombre vestido de blanco y el vestido de negro: el mundo de los nuevos materiales y cómo la tecnología puede acercarnos a la ciencia ficción.
- · The Abyss: los problemas del ser humano ante las inmersiones a grandes profundidades, a pequeñas pero demasiado rápido, o una combinación de ambas.
- · El quinto elemento: coches voladores o el problema del tráfico resuelto.
- · El sonido del trueno: cómo construir un cañón de Gauss, pero sin mariconadas.
- · Cuando los mundos chocan: la cuestión de los planetas y estrellas errantes.
- · Wanted: las balas cachondas (aunque con Angelina Jolie no me extraña...).
- · E.T., el extraterrestre y las bicis voladoras de sus amigooossss.
- · Hans Pfaall o cómo llegar a la Luna a bordo de un globo aerostático.
- · Minority Report: ¿la precognición es posible o es un timo?
- · Deja vu: las máquinas del tiempo y los universos paralelos.
- · Frankenstein: cómo resucitar a los muertos sin chamuscarlos.

A buen seguro que, a medida que vaya transcurriendo la temporada de FCF que aquí comienza, nuevos temas, ideas, ocurrencias y delirios se me vendrán a la mollera. Eso sí, siempre que la gripe A no se me lleve por delante 28 días o 28 semanas después, según lo rápido que me desplace a bordo de mi nave relativista de profesor bien remunerado.