Todos los que habéis estudiado alguna vez un poquito de física no tendréis demasiado problema en recordar la llamada ley de la gravitación universal, enunciada por Isaac Newton hace más de 300 años y publicada en 1687 en sus célebres "Principia", quizá la obra científica más influyente de la historia de la humanidad. La leyenda que acompaña a esta ley (por cierto, que desde hace tan sólo unos días ya no es leyenda, pues hay constancia escrita de que sucedió realmente) cuenta que a Newton se le ocurrió mientras escuchaba el ruido de una manzana al precipitarse al suelo desde una rama de su árbol madre (nótese la velada referencia a "Avatar"). Se preguntó cuál podía ser la fuerza que podía explicar la caída de la manzana y el movimiento de la Luna alrededor de la Tierra. Y la encontró. Una ley sencilla, bella. Expresada en pocas palabras venía a afirmar que entre dos cuerpos cualesquiera del universo existía una fuerza atractiva, una acción a distancia que aumentaba proporcionalmente con los valores de las masas de ambos cuerpos pero que, en cambio, disminuía en razón inversa con el cuadrado de la distancia que los separaba. Esta fuerza tenía la misma naturaleza, ya fuera entre la manzana y la Tierra o entre ésta y la Luna. Todos los cuerpos del universo se movían siguiendo órbitas determinadas por la ley de la gravitación universal. Fue el propio Newton quien dedujo cómo serían las formas geométricas de las órbitas o trayectorias que deberían describir los planetas, asteroides y cometas alrededor del Sol o también una manzana dejada caer cerca de la superficie terrestre, así como si se la lanzase con impulsos diferentes desde lo alto de una montaña. Dichas trayectorias sólo podían ser de tres clases: parábolas e hipérbolas (curvas abiertas) y elipses (curvas cerradas). Esto último, es decir, que las órbitas eran elípticas en el caso de los planetas y el Sol ya había sido descubierto por Johannes Kepler en 1609, cuando enunció las dos primeras leyes del movimiento planetario que llevan su nombre, basándose para su deducción en las precisas observaciones llevadas a cabo por el astrónomo danés Tycho Brahe. En la primera de ellas, Kepler establecía que todos los planetas del sistema solar se desplazaban alrededor del Sol siguiendo caminos con forma elíptica, estando siempre el Sol situado en uno de los dos focos de la susodicha curva. La circunferencia era un caso particular de la elipse, aquél en el que ambos focos coincidían en un mismo punto (el centro de la circunferencia). Nueve años después, en 1618, Kepler completaría su trabajo con el enunciado de una tercera ley. Ésta establece que el tiempo que emplea cada planeta en dar una vuelta completa alrededor del Sol depende de la distancia mutua entre ellos. Más exactamente: el cuadrado del período de rotación es directamente proporcional al cubo del semieje mayor de la órbita. Así, la duración de los años en otros planetas más alejados del Sol que la Tierra es cada vez mayor a medida que su distancia a nuestra estrella aumenta. En cambio, Mercurio (88 días) y Venus (225 días) tienen años más cortos que los terrestres.
Como ya dije, Johannes Kepler descubrió sus leyes de forma empírica, basada en observaciones astronómicas extraordinariamente precisas en aquella época. Sin embargo, no tenía ni idea de cuál era la razón profunda en la que descansaban sus descubrimientos, es decir, no conocía la forma matemática que debía tener la fuerza de interacción entre el Sol y los planetas. Así que en el año 1684 decidió acudir a Newton, quien le informó casi de inmediato que la misteriosa fuerza que Kepler estaba buscando verificaba la célebre ley del inverso del cuadrado. Hacía años que Newton mantenía una serie de agrias discusiones y batallas filosóficas con Robert Hooke. Al parecer, éste último le había propuesto a Newton la idea de la variación de la fuerza con el inverso del cuadrado de la distancia y le había sugerido la resolución del problema matemático. Newton jamás reconoció el valor y las ideas de Hooke.
Aunque no conozco y (aún) no he conseguido encontrar las fuentes originales, parece ser que las primeras ideas de Hooke sobre la forma concreta de la ley de la fuerza gravitatoria suponían que ésta era semejante a la ejercida por un muelle sobre un cuerpo sujeto a él por un extremo. Así, imaginaba a la Tierra unida por un gigantesco muelle al Sol. En 1660, Hooke había encontrado que dicha fuerza elástica era proporcional al estiramiento del muelle. Como en el caso de un planeta y el Sol el estiramiento del muelle era mayor cuanto mayor resultaba la distancia entre los dos astros, la gravedad aumentaba con la distancia en lugar de disminuir con el cuadrado de ésta, tal y como sabemos hoy en día.
Pero quizá os estéis preguntando cómo es posible que a alguien se le pueda ocurrir semejante idea, una idea aparentemente enloquecida y surgida de la más audaz historia de ciencia ficción, digna de la película más creativa del género en los últimos años (Roland Emmerich aparte, claro). Si habéis estado atentos a las fechas, os habréis percatado que desde 1609, fecha de las dos primeras leyes de Kepler, ya se sabía sobradamente que las órbitas planetarias eran elípticas. ¿Cómo entonces alguien osaba proponer una ley de la gravitación tan distinta de la newtoniana (aún no conocida por entonces)? Pues la razón era muy simple. La fuerza gravitatoria elástica sugerida por Hooke predecía también órbitas elípticas para los planetas. En efecto, como bien habréis aprendido también en los libros de física básica, cuando un cuerpo está sujeto a una fuerza de tipo elástico como la dada por la ley de Hooke, y siempre que el movimiento sea en una sola dimensión, la trayectoria seguida por dicho cuerpo será una línea recta y el movimiento recibe el nombre de armónico simple. En cambio, si la trayectoria que sigue el cuerpo se encuentra contenida en un plano, como es el caso de la Tierra o cualquier otro planeta alrededor del Sol, entonces lo que se tiene es una superposición de dos movimientos armónicos simples, ambos perpendiculares entre sí. Cuando se combinan estos dos movimientos armónicos simples surge una elipse como trayectoria (existen otras combinaciones distintas conocidas como curvas de Lissajous, pero no vienen a cuento ahora). ¿Consideráis ahora a Hooke un insensato? ¿No, verdad? Bien, pues quizá con lo que os voy a contar a continuación vuestra opinión cambie.
La verdad es que la ley de gravitación sugerida originalmente por Hooke (ya os he contado que posteriormente él mismo rectificaría y le sugeriría a Newton una ley inversa con el cuadrado de la distancia) no es coherente con las leyes de Kepler más que en el carácter elíptico de las órbitas. ¿Por qué? Por varias razones. La primera es que cuando se resuelven las ecuaciones de movimiento surge la primera contradicción y ésta no es otra que, a diferencia de lo que afirmaba Kepler, ahora el Sol ya no se encuentra en uno de los focos de la elipse, sino en el centro de la misma. La segunda, y más grave si cabe, tiene que ver con la tercera ley de Kepler. Efectivamente, si alguna vez habéis deducido esta ley suponiendo una aproximación de órbita circular y utilizando la ley de gravitación universal junto con la expresión de la fuerza centrípeta, solamente tenéis que llevar a cabo un cálculo exactamente igual pero sustituyendo la ley de fuerza de Newton por la de Hooke. Comprobaréis inmediatamente que ahora el tiempo que tarda el planeta en describir una vuelta alrededor del Sol es siempre el mismo, independientemente de la distancia que le separe de la estrella. Todos los planetas tendrían años de igual duración.
Y así, de esta manera tan elegante y efectiva trabaja la ciencia. Se observa un fenómeno, se experimenta (si se puede), se elabora un modelo teórico-matemático que explique las observaciones y se predicen nuevos fenómenos potencialmente observables. Si estos fenómenos no se explican con el modelo teórico propuesto, éste se abandona y se busca uno que lo haga. Hooke era un científico de tomo y lomo. Propuso su teoría. Vio que ésta se ajustaba a algunas de las observaciones pero, en cambio, contradecía otras ya comprobadas por otros medios (las leyes de Kepler, en este caso). Así, pues, encaminó sus esfuerzos hacia otro modelo más acertado y, consecuentemente, más próximo a la verdad. ¿Alguna pseudociencia voluntaria que lo haga mejor?


26 comentarios:
Uno de los mejores profesores que he tenido nunca y que por desgracia se lo llevó una enfermedad durante el curso, nos puso como ejercicio analizar qué ocurriría si las interacciones fueran del tipo
1/r^(2+a) con a <<1 y luego analizar para otros valores de 'a'
La verdad es que era un ejercicio muy bonito. De esos que te maravillan y que te hacen sentir que vale la pena llegar hasta ahí para ver esas cosas.
Hola Sergio,
Como siempre, es un placer leerte.
En tu entrada explicas que en ciencia se trabaja con el método inductivo:
"Y así, de esta manera tan elegante y efectiva trabaja la ciencia. Se observa un fenómeno, se experimenta (si se puede), se elabora un modelo teórico-matemático que explique las observaciones y se predicen nuevos fenómenos potencialmente observables. Si estos fenómenos no se explican con el modelo teórico propuesto, éste se abandona y se busca uno que lo haga."
No es falso que así se pueda hacer ciencia, pero hay que tener cuidado: no siempre la ciencia avanza de este modo. En muchas ocasiones la idea es la que precede a las observaciones. Acuérdate de la teoría de la relatividad. Algunos divulgadores, como Claudi Mans, dicen que la ciencia no es inductiva, sino hipotético-deductiva. Bueno, yo no iría tan lejos, porque el método inductivo se ha utilizado también en ciencia. Sin duda, la ley de la gravitación de Newton es inductiva, y aunque no explique el porqué, explica el cómo (al menos en nuestro entorno), y es considerada ciencia.
Pienso que la mente humana tiene muchos modos de entender cómo funciona el mundo, sin usar la fé, que es lo que viene a ser la ciencia. Todos pasan por ideas que se ponen a prueba, pero el modo en el que esto llega a ocurrir no es uno: son muchos. No existe "un método científico", porque nosotros no somos máquinas: somos personas, creativas.
Después de todo esto, que espero que no te haya parecido un rollo, te dejo un vídeo de TED TALKS chulísimo: Ciencia y democracia:
http://www.ted.com/talks/lang/eng/lee_smolin_on_science_and_democracy.html
Un saludo y hasta twitter ;)
Aida, estoy totalmente de acuerdo contigo. Por supuesto que a veces es antes la idea. Yo mismo he hecho ciencia de esta manera.
Mi frase en el post se refiere únicamente al caso que estoy considerando: el de la ley de la gravitación.
No es exclusivo el método, es cierto. Y eso quizá haga tan potente a la ciencia. Afortunadamente se puede llegar a las mismas conclusiones empleando técnicas diferentes. Y yo creo que todas ellas son válidas.
Te agradezco mucho tu puntualización porque ha enriquecido enormemente el post. Comentarios como el tuyo dan gusto.
MiGUi, un problema interesantísimo. Yo también recuerdo esos placeres que sentía en la universidad al estudiar problemas tan enormemente estimulantes.
La verdad es que he querido centrarme únicamente en el trabajo de Hooke y su confrontación de ideas con Newton. Quería un post sencillo y no demasiado largo porque era para el Carnaval de la Física. Pero admito que la cuestión presenta un enorme abanico de variantes y posibilidades interesantísimas de estudiar. Seguro que seguiré indagando.
Hola Sergio
Sigo tu estupendo blog desde hace tiempo, aunque creo que nunca había escrito. Lo hago ahora por una cuestión práctica. ¿No te parece que el fondo es demasiado oscuro, de manera que es difícil leer? Agradecería un fondo más claro, si te parece bien.
Saludos y felicidades por tu blog
Javier
Yo lo leo estupendamente. Esta es la tercera vez que cambio de plantilla y siempre hay alguien que se queja. Comprendo que no se puede satisfacer a todo el mundo. Así que me satisfago a mí mismo. Me gusta como está. Y así la dejaré.
Siempre tienes la opción de leer los posts en tu lector de feeds con el fondo que tú quieras.
Un saludo.
Sería interesante hacer una segunda parte del post respondiendo al título. No me creo que si la fuerza gravitatoria aumentara con la distancia, la única diferencia fuera el periodo orbital. Seguro que hay mucha más chicha de lo que parece. ¿Tendríamos "hiperátomos" cuyos nucleoides fueran planetas? ¿Produciríamos un par lanzadera-antilanzadera al enviar cohetes al espacio? :P
Los títulos sólo sirven para atraer a los lectores. Luego puedes escribir de lo que te venga en gana :P
Asgard pues no, nada de eso.
Pista: teorema de Gauss.
Por alusiones...
Pienso que el denominado método inductivo te permite llegar a correlaciones experimentales, que evidentemente en la historia de la ciencia han sido decisivas para el avance. Las leyes de los gases, por ejemplo. Y el método hipotético-deductivo es, yo diría, la forma como a posteriori el científico presenta los avances: observación, hipótesis, experimentación, validación o no de las hipótesis. Dudo que esta secuencia tan lógica sea la más habitual. La intuición, la casualidad, la acumulación de evidencias en sentido contrario al deseado, etc, son factores que fuerzan a generar nuevas hipótesis. Pero, al final, todo ha de poder presentarse con el esquema hipotético-deuctivo.
Pienso yo.
Felicidades por el blog y los comentarios adyacentes.
El otro día tuve la oportunidad de ver un Principia de circa 1700 que pertenecía a los fondos de la universidad de Heidelberg. Estaba ahí, creo que abierto por la parte de acción-reacción, mirándome con ojitos. En la vitrina de enfrente una edición de 1917 (¿segunda edición?) de La teoría General de la Relatividad. Y yo con los pelos como escarpias.
Claudi, gracias por tus opiniones. La verdad es que sea cual sea el método seguido por la ciencia, si los logros son brillantes, ¿qué importa, no es cierto?
Sergio, ¿no se te saltó una lagrimita de emoción?
Robert Anton Wilson, Terence McKenna... ábrete a nuevos horizontes.
¿Y esos qué pintan aquí?
Sí, señor. Hooke era un científico como la copa de un pino; además de ser un cachondo y un pillín. Tenía auténtico pánico académico de Newton por lo que escondió su ley tras un acertijo latino hasta que pudo demostrarla, acertijo que no recuerdo, pues hace mucho que estudié la elasticidad y resistencia de materiales. Con esas premisas y si no me he equivocado en los cálculos, la velocidad de un objeto orbitando alrededor de un planeta sería la raíz cuadrada de la constante de gravitación por la masa del planeta, y sería independiente de la distancia y de la masa orbitando, con todo lo que eso supone.
Tengo que reconocer que con este título esperaba una paranoia que describiese un mundo completamente diferente al actual, pero me ha gustado.
Que genial entrada. Yo aún soy un joven estudiante de física - matemáticas en México, apenas estoy cursando el tercer semestre (aunque debería estar en cuarto... ¬¬) y realmente cosas como estas no te topas muy amenudo en el curso.
No cabe duda de que ellos eran unos genios con un genio de los mil demonios, por ahí unos dirán que a veces los pleitos entre científicos son como los pleitos entre la farandula. Quizá exista una relación entre ellos.
Exelente post.
Este post tambien me recuerda a mis tiempos de estudiante cuando nos hacian, al igual que Migui ha comentado, analizar las trayectorias para diversos valores del parametro a.
Y los resultados eran dignos de deducir...
Yo siempre he alucinado cómo eran capaces de deducir tantas cosas del entorno y desarrollar hipótesis con los pocos medios que tenían. Impresionante!
Muy interesante y "nada oscuro". Me ha gustado mucho el post. Aplaudo ;-D.
Que Newton era un genio esta fuera de toda duda. Sus aportaciones a la Física y a las Matemáticas son impresionantes. Ahora bien, como persona debió ser un "bicho" de cuidado. Más valia tenerlo lejos. Newton eliminó toda referencia a Hooke de sus "Principia" y muchos de sus artefactos e incluso su retrato "desaparecieron" cuando Newton ocupó la presidencia de la Royal Society. Tambien movilizó todos los recursos oficiales, que sus cargos públicos le ofrecian, en su disputa contra Leibniz sobre la invención del calculo infinitesimal, tanto que incluso, para algunos, ello motivo un retraso en el desarrollo de la matemática inglesa respecto a la continental debido a la mayor dificultad y menos formalismo del método geométrico empleado por Newton. (de la wikipedia en varios articulos).
Y hablando de cálculo infinitesimal, recuerdo haber leido en un libro (no recuerdo el titulo) las dificultades y criticas que tuvo el concepto, desde el punto de vista físico, de "infinitesimal" ¿cuan de pequeño tendria que ser el espacio y el tiempo para calcular la velocidad instantánea? Y si un infinitesimo es lo más pequeño ¿como es posible que existan infinitesimos de infinitesimos para, por ejemplo calcular la acelaración?
Coincido con Anónimo en que se lee fatal la combinación de colores de la letra y el fondo.
Saludos
es peculiar que los científicos siempre tenéis un afán con las otras formas de ver la vida... si uno está seguro de lo que hace, ¿por qué siempre esos comentarios? algunas cosas explican la ciencia y otras no... lo que no explica la ciencia no se la ataca por no poder explicarlo... de hecho tiene la ciencia el principio del azar (física cuántica por ejemplo) para describir procesos
Hay terapias alternativas muy eficaces, que los propios médicos aconsejan... ¿por qué ese afán?
Me encanta la ciencia, tus explicaciones, pero tb tengo la mente abierta a las experiencias de otras personas, experiencias espirituales, de encuentros en la tercera fase, etc...
Los únicos encuentros en la tercera fase que conozco son los de las películas.
Disiento contigo Sergio.
Anoche precisamente tuve encuentros en la tercera fase. Terminé la segunda fase del Pac Man, y estuve un rato jugando a la tercera fase. Para mañana preveo tener algunos encuentros en la cuarta fase.
Este comentario, evidentemente, hay que leerlo con humor, pues no soy yo un fanático integrista de la ciencia clásica. Es más, creo en la utilidad de la homeopatía.
Sin ir más lejos, en mi último curso de universidad, sumergía los apuntes en agua, y luego me la bebía.
Con ésto conseguí dos cosas, levantarme por las noches al aseo muchas veces (y eso en invierno, fastidia), y matricularme 3 veces de 5º.
Un saludo Sergio, y felicidades por el gran blog.
WTF de comentario, qué risa XDDDDDD
Publicar un comentario en la entrada