03 febrero 2010

En todas las farmacias me decían vete, no hay supositorios para semejante ojete

Reacciones: 
Dedicatoria: Para Elías, quien muy amablemente me prestó el cómic del que he extraído semejante aventura y con el que disfruté un buen rato.

Clark Kent visita en prisión a Lex Luthor con la intención de hacerle una entrevista para el Daily Planet. Pero, una vez allí, se encuentra con que los planes del supervillano no son otros que fugarse y urdir un diabólico plan para acabar de una vez por todas con su archienemigo: Superman.

La prisión está llena de tipos de mala calaña. Entre ellos, uno muy especial, está causando una auténtica masacre, arrasando con todo y con todos los que se encuentra a su paso y que se oponen a su avance. Se trata de "el Parásito", un ser capaz de absorber energía, los superpoderes y la inteligencia de todo aquel al que consiga tocar.

En un momento dado, Lex Luthor comienza a dispararle con un arma de fuego. Inmediatamente, Clark Kent se da cuenta de que algo extraño sucede:

- ¡Las balas no lo detienen! ¡Está convirtiendo la energía cinética en más masa!

- ¡Tienes razón! - contesta Luthor.

A pesar de este serio contratiempo, la lluvia de proyectiles continúa sin cesar. Hasta que al cabo de un rato:

- ¡Se le está atragantando la energía! [...]

- ¡Mis balas han debido de inclinar la balanza! Se ha vuelto demasiado masivo para soportar su propio peso.

Bien, ¿qué tenemos aquí? Nada más y nada menos que una nueva aventura de superhéroes y supervillanos de cómic dispuestos a desafiar las leyes de la física. En esta ocasión, la cosa empieza bien, pero acaba lamentablemente mal. Veámoslo.

Nuestro horripilante bicho, el Parásito, con ese aspecto de babosa cabezuda y dentado cual lamprea, no tiene en qué mejor emplear su tiempo que en absorber la energía cinética de las balas que caen sobre su púrpura corpachón. Muchos de vosotros sabéis que la energía cinética es aquella que poseen los cuerpos en razón de su velocidad. En física, se puede calcular multiplicando la mitad de la masa del cuerpo por el cuadrado de su velocidad. Pues bien, si les damos a las balas que salen del arma de Lex Luthor unos valores más que generosos tanto para sus masas como sus velocidades de, digamos, 40 gramos y 1000 m/s, respectivamente, enseguida se aprecia que cada proyectil posee una energía cinética de 20.000 joules. Esto puede parecer una cantidad enorme de energía y ciertamente lo es, sobre todo si te impacta en la cara, en un pie o en cualquier otra parte más sensible y delicada de tu delicada anatomía. Sin embargo, al Parásito le mola mazo. Es más, al parecer, cuanta más energía cinética mejor, pues esto le ayuda a transformarla en masa de su propio cuerpo y ser más grande y meterte más miedo por la cabeza.

Ahora bien, ¿resulta plausible convertir energía en masa? Pues no me queda más remedio que admitirlo. Sí, se puede. De hecho, fue Albert Einstein quien estableció de forma cuantitativa la equivalencia entre masa y energía, a través de su celebérrima ecuación E = m c2. Esta expresión afirma (y su validez ha sido contrastada en infinidad de ocasiones, algunas de ellas de infausto recuerdo) que la materia y la energía son, en realidad, la misma cosa. Pequeñísimas cantidades de materia pueden dar lugar a enormes cantidades de energía, y todo por culpa del valor de la velocidad de la luz (la c en la ecuación anterior, que además está elevada al cuadrado). La conversión de masa en energía la vemos a diario en las centrales nucleares, donde el combustible sirve para abastecer parcialmente de energía eléctrica los hogares. En las detonaciones de explosivos nucleares tiene lugar idéntico proceso, con la salvedad de que la liberación de energía no se encuentra controlada, como sucede en los reactores nucleares. En cambio, el proceso inverso, esto es la conversión de energía en masa, suele ser bastante más difícil de conseguir. ¿Dónde podemos presenciar este proceso? Pues suele ocurrir con frecuencia en los grandes aceleradores de partículas, donde haces de éstas se hacen colisionar a enormes velocidades, produciendo la generación de nuevas partículas a expensas de la energía cinética que llevaban inicialmente las primeras. Os preguntaréis, entonces, dónde está la pega con nuestros protagonistas, el Parásito y Lex Luthor. Dejadme que os lo explique.

Cualquiera que pretenda cambiar en la “boutique” de la energía, energía cinética por masa, no se va a encontrar con rebajas precisamente. Le va a costar siempre lo mismo, es decir, un precio dado irremediablemente por la ecuación de Einstein. Así, sustituyendo en el valor de E la cantidad de 20.000 joules que tenía cada bala de las que disparaba el arma de Luthor y despejando el valor de m, se tiene que éste es aproximadamente 0,22 billonésimas de kilogramo (los físicos llamamos a las billonésimas de kilogramo con el simpático nombre de nanogramos). ¿Qué significa esto? Vosotros mismos podéis averiguarlo fácilmente. Significa que para que la masa del Parásito aumente en tan sólo un miserable gramo tienen que caer sobre su cuerpo nada menos que 4500 millones de balas. ¿En qué cartuchera lleva Lex Luthor semejante cantidad de proyectiles? Es más, ¿cómo soporta el peso de los mismos, si éste alcanza las 180.000 toneladas? (recordad que cada bala pesaba 40 gramos).

Y encima, el muy chulo va y dice al cabo de un rato que sus balas están inclinando la balanza, que el Parásito ha chupado tantas que su peso es superior al que puede soportar. Luthor, te has pasao, la ley Sinde te ha jodido la quijotera. Dejemos el cierre de webs a un lado para mejor ocasión y centrémonos en la última afirmación del “genio más brillante de todos los tiempos”. Los que conocéis este blog desde el principio conocéis la increíble ley del cuadrado-cubo o ley de la escala. En aquellos primerísimos posts os contaba que un ser vivo, un animal o una persona no puede crecer hasta un tamaño arbitrario porque entonces no podría soportar su propio peso y esto sucedía en cuanto la fuerza relativa alcanzaba un valor igual a la unidad. Pues bien, si le otorgamos a el Parásito un valor de 3 para la fuerza relativa cuando posee su tamaño normal, es decir, la fuerza que es capaz de soportar su estructura corporal es el triple de su peso, entonces Luthor tendrá razón cuando el volumen del abominable ser absorbe-energía-cinética aumente en un factor 27 o, lo que es lo mismo, su masa se haga 27 veces mayor. En consecuencia, y asumiendo una masa de 100 kg para el Parásito cuando éste aún no ha asimilado supositorio de plomo alguno, Lex Luthor necesitará introducirle por el ojete la nada despreciable cifra de 11.700 billones de balas…


Fuente: All Star Superman, by Grant Morrison + Frank Quitely, Planeta De Agostini, 2009.

31 comentarios:

Elías dijo...

Pues gracias por la dedicatoria y muy bueno el post :)

Me alegro de que te haya gustado el cómic y espero que haya post también dedicado a Los Cronolitos ;)

MiGUi dijo...

Se os está yendo de las manos esto de hablar de penes y ahora de introducirse cositas.

Madre mía. xDDD

Wis_Alien dijo...

Sergio, eres un crack xDD

Sergio L. Palacios dijo...

¿Acaso lo dudabas?

Anónimo dijo...

Como no leer una entrada con un título tan sugerente?

Davidmh dijo...

Por otro lado, habría que tener en cuenta la conservación del momento lineal. La única solución es que el propio Lex se fuera un poco hacia atrás. El momento de las balas son 40 kg m/s, lo cual produciría en nuestro Parásito una velocidad de 0,4 m/s, y restando de los 20 000J iniciales 8 J reservados sólo a mover al parásito. Pero eso sí, de irse hacia atrás no le libra nadie.

Pero, ¿y si se sujeta al suelo? El suelo de la cárcel sería de baldosas razonablemente lisas, así que el coeficiente de rozamiento no podrá ser muy alto. Pongamos 0,5. La fuerza de rozamiento son 500 N, y para realizar los 8 J de trabajo requiere recorrer una distancia de 1,6 cm. Esto, multiplicado por todas las balas necesarias, da 187,2 10^6 m (millones de metros). Esto es, 4,7 veces el ecuador terrestre o poco más que un cuarto del radio del Sol.

dardo dijo...

Ya podías haber utilizado potencias de 10, porque entre billónesimas y billones alguien se va a hacer un lío,especialmente los angloparlantes, aunque se necesitan tantas balas que mejor nos pasmos a la notación de Knuth.

Doctor Mapache dijo...

Mezclando física y escatología, he de reconocer humildemente que es usted un genio de la perversión recreativa.

Y fíjese quien se lo dice.

Sergio L. Palacios dijo...

Me postro en humillante posición ante tamaño piropo, viniendo de quien viene. Voto a Bríos.

Kunzahe dijo...

A mí en todas las tiendas me decían vete, no hay pantalones para tanto paquete.

Me ha gustado mucho la entrada.

DarkSapiens dijo...

Agh, me he spoileado yo mismo la entrada, me he dado cuenta del gazapo en los primeros párrafos xD

Aún así la entrada me ha gustado mucho, sigue así! :P

Saludos!

Undry dijo...

El número de disparos se ha quedado ligeramente corto, ya que los proyectiles son bastante más ligeros (unos 8 g, no 40) y la velocidad del proyectil de un arma corta (porque se supone que en la cárcel Luthor no cuenta con un cañón ¿no?) es mucho menor, de entorno a 300-400 m/s

http://es.wikipedia.org/wiki/9_mm_Parabellum

Así a groso modo, me sale a energía de cada proyectil es unas 30 veces menos de la calculada, con lo que la cifra de disparos debería crecer en ese orden de magnitud ... ya hay que disparar rápido.

Saludos

Milhaud dijo...

No me termina de convencer como desprestigias la capacidad de Lutor para disparar a una velocidad sobrehumana una cantidad de balas que posiblemente no cabrían en la habitación en la que ocurrieron los hechos...

Gran artículo, jefe.

Sergio L. Palacios dijo...

No es por no desprestigiar, que si hay que desprestigiar se desprestigia, pero es que Luthor es demasiado importante para trabajar de farmacéutico.

Gracias, amigo

petezme dijo...

Como ex-alumno de la asignatura homónima de esta entrañable web, debo congratularme por haber vuelto al redil. El articulo es entretenido, como siempre (o casi siempre, que si en su momento perdí la costumbre de leer esta web por algo sería...) aunque echo de menos la sana costumbre de poner señoritas ligeras de ropa (cuando dejé de venir por aquí estabas hablando de criogenización, con ilustraciones cuando menos interesantes).
Un saludo

Sergio L. Palacios dijo...

¿Y por qué perdiste la costumbre de leer esta entrañable web?

Si esto siempre ha sido insuperable...

estocasticom dijo...

Gran articulo. Muy interesante y muy bien explicado.

Solo tengo un pero. En el comic en cuestión no dicen lo que dices que dicen.
Me explico, la historia se puede contar de dos maneras,desde el punto de vista de Luthor y desde el de clark kent (superman).

Punto de vista de Lex Luthor: Entra "El Parásito" (que absorbe cualquier tipo de energía en las cercanías y aparentemente cuanto mas cerca de la fuente más absorbe), de repente empieza a aumentar su volumen mientras grita que esta aborbiendo poder de una gran fuente de energía que compara con el sol. Se especula que superman ha pasado volando cerca de la prisión y que esa es la fuente de energia en cuestión. El parásito persigue a Luthor, este huye mientras dispara. La gran masa del parásito empieza afectar a la estructura del edificio y parte de él se derrumba sobre el parásito dejándolo inconsciente. Luthor proclama que han sido sus balas las que han marcado la diferencia, haciendole lo bastante masivo para colapsar parte de la estructura del edificio.

Punto de vista de Kent: Entra el parásito y empieza a absorver la energia de kent y a aumentar de tamaño. Kent y Luthor huyen. El parásito persigue la fuente de energia(kent). Kent se apoya en la pared y sin que se note empieza a empujarla. El techo y las paredes se derrumban sobre el parásito.

Josemi dijo...

Hombre, has sobrestimado muchisimo la energia de las balas.

Las balas comunes de pistola andan por los 500 J al salir del cañon. Los 20 000 J es una bala de ametralladora pesada, mas pesada que la que usa Rambo.

Sergio L. Palacios dijo...

estocasticom: no sé qué historia habrás leído tú, pero no coincide en absoluto con la que he leído yo. Las frases que pongo intercaladas en mi post están sacadas literalmente del cómic. Así que no cabe interpretación como la que comentas.


Por otro lado, a los que me decís que he sobrevalorado la masa y la velocidad de las balas. Pues claro, si es que lo he advertido desde el principio (repasad el texto con atención). El post está escrito para poner de manifiesto que el número de balas que se requieren es un sinsentido. Si otorgando unos valores exagerados a los proyectiles salen miles de billones, aún peor si considerase balas más "normalitas", ¿no creéis?
De todas formas, si os gusta que el número aún sea más grande, haced vosotros los cálculos con los valores que consideréis más adecuados. NO habéis pillado la esencia del post, no se trata de hacer un cálculo exacto. ÚNicamente se pretende poner de manifiesto un fenómeno denominado "Anumerismo". Leed el libbro del matemático John Allen Poulos: "El hombre anumérico".

zovenix dijo...

De hecho, es Kent el que se inventa la teoría de las balas para que Luthor no sospeche.
La cuestión es ¿cómo es que el tío más inteligente del mundo se lo traga?
Aunque esa parte el argumento también se puede explicar. En ese momento la megalomanía de Luthor ha alcanzado la locura y se cree invencible. De hecho ese número está lleno de ejemplos que muestran el trastorno de personalidad que sufre Lex...
Saludos.

Sergio L. Palacios dijo...

Decididamente, no hemos leído el mismo cómic. O yo no lo he interpretado igual que vosotros. Habéis pillado la filosofía, yo me he quedado sólo con la ciencia.

¿Qué importa? Sólo era una excusa para contaros la física de la conversión masa-energía. Daba igual que fuera un sueño de los protagonistas o fuera real, ¿no?

Anónimo dijo...

"Las frases que pongo intercaladas en mi post están sacadas literalmente del cómic. Así que no cabe interpretación como la que comentas."

Sí que dicen las frases que pones, pero no pasa lo que dicen.

Si repasas la historia verás que el parásito no está persiguiendo a Luthor sino a Clark kent, no está absorbiendo la energía cinética de las balas sino la energía de Superman y el parásito no atraviesa el suelo porque aumenta su masa sino porque Superman hace temblar el edificio.

Sergio L. Palacios dijo...

Me remito a mi comentario previo.

Ok, tienes razón.

zovenix dijo...

No, si a mí me encanta el blog y me ha gustado muchísmo la entrada; y estoy de acuerdo conque lo esencial es lo de contar la conversión masa-energía.

De hecho no comentaba la entrada sino eso de que estocasticom y tú parecíais haber leído historias distintas y no cabía otra interpretación.

Saludos.

Anónimo dijo...

¿¿Un crack..?? tendrias que aprender a ser màs humilde.. ¡¡flipao!!

Sergio L. Palacios dijo...

Precisamente al admitir que soy un crack, estoy pecando de humilde. En realidad, soy muchísimo más que un crack, pero no suelo presumir por ello todo lo que debería.

¡A la mierda, gilipollas!

El hombre que fue Jueves dijo...

A ver si voy a decir una tontada:

¿Y no podría aumentar su masa directamente cogiendo la de las balas? Osea, que aumentaría 40g por cada bala disparada.

Supongo que tampoco es suficiente, pero ya es mucha más masa.

estocasticom dijo...

Tranquilo hombre, no les hagas caso a esos anónimos, son solo trolls.

El comic que yo lei es es nº5 del "All Star Superman" publicado en septiembre de 2006, guionizado por Grant Morrison y dibujado por Frank Quitely.

A ver, no nos entiendas mal, lo que yo quería decir no era una crítica ni a ti, ni al articulo, ni a la ciencia en el expuesta (por cierto, a mi me parece claro que estabas mayorando las cifras en cuanto a masa y velocidad de las balas y de hecho lo dices expresamente en el artículo, me extraña que otros no lo hayan entendido).

Es cierto que Luthor dice: "My bullets must have tipped the balance! Made him too massive to carry his own weight." Pero como dice zovenich Luthor a lo largo de ese número da muestras de delirios mesiánicos y una megalomanía mayor aun de lo habitual en él y esto parece otra muestra de ello, porque para el lector parece claro que lo que ha colapsado es el techo y no el propio parásito y en todo caso si hubiese colapsado por un exceso de energía esta provendría de la que esta absorbiendo de superman y no de las balas, por mucho que Lex se atribuya el mérito.

Por otro lado reiterar que efectivamente lo importante aquí es la ciencia que explicas, no lo que diga el comic que al fin y al cabo es solo una excusa.

Sergio L. Palacios dijo...

El hombre que fue Jueves: Sería otra posibilidad, pero no tan divertida y tampoco serviría para hablar de la ecuación de Einstein.

Estocasticom: Acepto sin problemas las interpretaciones que me dais. Ya lo he justificado antes.

Lo del troll no me cabrea, disfruto un huevo mandándolos a la mierda. De vez en cuando vienen bien sus visitas y comentarios gilipollescos. Me ayudan a descargar tensiones...

DarkSapiens dijo...

A mí me gusta la idea de que Kent hace creer que la realidad era distinta, porque así esta entrada queda como la prueba definitiva de que Luthor está delirando, y ambos, tanto ésta como el cómic, son correctos :)

Un saludo!

gluón dijo...

Buenísimo el post. ¡Buenísimo!