Resulta bastante fácil imaginar escenarios en los que una CET podría elegir desconectar del mundo real y, en su lugar, vivir en uno virtual. Por ejemplo, suponed que sus físicos hubiesen hallado una teoría del todo, y que sus biólogos hubiesen descubierto los misterios de la vida y supiesen manipularlos a nivel bioquímico, y que sus filósofos hubiesen sido capaces de combinar todos los descubrimientos científicos en un modelo consistente de todo el conocimiento. En resumen, admitamos que su ciencia estuviese completa, que todo hubiese ya sido descubierto. Más aún, imaginaos que sus ordenadores fuesen extraordinariamente potentes y que todo estuviese conectado directamente a sus cerebros mediante interfaces extraordinariamente avanzadas. Y, por último, admitamos que una CET como ésta hubiese llegado a la conclusión de que el viaje interestelar, aunque factible, resulta enormemente difícil o costoso como para merecer el esfuerzo. Puede que, en tales circunstancias, los alienígenas optasen por abandonar la exploración y/o colonización de otros mundos. Podrían, en su lugar, decidirse por investigar realidades virtuales, mucho más estimulantes y atractivas.
La verdad es que no tenemos ni idea si un escenario como el que acabamos de describir es probable. Así, se puede discutir todo lo que se desee sobre si la ciencia puede tener o no un final. Puede que esto no suceda nunca, que siempre queden metas por alcanzar, descubrimientos por hacer. Pero también puede ser razonable suponer todo lo contrario, es decir, que el universo se rige tan sólo por unas cuantas leyes físicas que explican todos los fenómenos observables. Por otro lado, se podría argumentar que resulta imposible generar una realidad virtual lo suficientemente convincente como para poder hacerla pasar por la realidad en la que vivimos. Ya discutimos también en la solución nº 7 que las exigencias a nivel de potencia de computación para tal propósito eran desorbitadas. Sin embargo, hay que distinguir entre ambas situaciones. Aquí nos estamos refiriendo no a engañar al resto de civilizaciones haciéndoles creer que la realidad artificial en la que viven es auténtica para ellos, sino más bien que la CET avanzada sea capaz de generar una realidad virtual con la que se autoengañan a sí mismos, pero de forma consciente. Y esto no requiere, ni mucho menos, unas necesidades informáticas comparables. Todo lo que necesitan, todo lo que se requiere para las simulaciones es, simplemente, satisfacer las necesidades de los participantes.
A quienes no convenzan todos los argumentos previos, os sugiero que os planteéis la siguiente pregunta: ¿de tener la opción de disponer de los medios necesarios para experimentar, en ambientes totalmente controlados y seguros, aventuras como un paseo por Marte, una cacería de dinosaurios, marcar el gol de la final en un campeonato mundial de fútbol o de disfrutar del sexo con 27 mujeres (u hombres, según vuestras preferencias) al mismo tiempo, cuántos no optaríais por ello? ¿No os habéis fijado en cómo se relaciona mucha gente hoy en día, con ayuda de ordenadores y redes sociales como Twitter, Facebook o Tuenti? ¿No sería infinitamente mejor que ver la TV, con todo el tiempo que empleamos en ello?
Sea como fuere, hay que admitir que por muy atractiva que parezca la situación anterior, siempre nos cabrá la duda de considerar si absolutamente todas las CETs optarían por la solución a la paradoja de Fermi que acabo de describiros en los párrafos precedentes. Al igual que algunos de nosotros preferimos interactuar y relacionarnos con humanos de carne y hueso en lugar de hacerlo a través del ordenador, ¿acaso no habrá también CETs que piensen de la misma manera y no limitarse a comportarse como meros "vegetales cyberpunks"?

4 comentarios:
De las leídas hasta el momento, esta me parece la más "simple". Lo pongo así pues en realidad no es simple, con eso de "toda la ciencia resuelta"... Pero tiene el toque psicológico que facilita el empatizar con ella.
Se me ocurre además, que los ordenadores poco a poco se mezclaran con las "mentes" ya sean del tipo que sean. Hasta que llegado un punto fuese imposible diferenciar ser vivo de máquina. En ese punto tomar decisiones "romanticas" como lanzarse a la aventura seguramente sea sustituido por cálculos de probabilidad que les lleven a no expandirse demasiado. Seres colmena-robot centrados en la eficacia, cuya parte "humana" está atrapada disfrutando de una realidad virtual o beertual (entiendase química) que les impide intentar "locuras"
Genial, cada vez me gusta más esto de las 50 soluciones :D !
Solo una civilización tan primitiva como la nuestra se envolvería en otra capa de falsa realidad en lugar de intentar trascender a la misma.
En respuesta a la última pregunta del post, habría que plantearse no sólo que haya CETs que no se limiten a esto, sino también individuos dentro de una misma CET que decidan seguir explorando ;)
Me llama la atención que Gouki no haya comentado en esta entrada. Él mismo ha mencionado esta posible solución unas cuantas veces…
Un saludo!
Sergio, el contacto social mediante twitter y el facebook son frios, pero porque su pobre simulación deja mucho que desear. Si la simulación fuese indistinguible de lo real, con la ventaja de que pasa lo que quieres, y las cosas salen como quieres(no te dan calabazas), entonces las cosas cambiarían.
Yo prefiero un cuerpo fisico de todas formas, por lo menos por ahora.
Raven haces la relación maquina = sin emociones, , eso no tiene porque ser así, entonces lo que dices no pasaría. Aunque hay escenarios peores.
Siento hacer spam, pero la respuesta total era demasiado larga, y creo que tenia la suficiente sustancia como para una entrada.
http://laorillacosmica.blogspot.com/2010/11/sobre-la-solucion-la-paradoja-de-fermi.html
Saludos.
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