18 enero 2011

50 soluciones a la paradoja de Fermi (23ª solución): No desean comunicarse

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Hasta ahora hemos supuesto que las CETs desean comunicarse. Pero puede que no sea así. Los seres alienígenas, si existen, serán el producto de miles de millones de años de evolución en ambientes no terrestres, con sentidos y emociones probablemente muy distintas a los nuestros. ¿Cómo vamos a pretender comprender sus motivaciones?

Una de las razones por las que una CET podría optar por permanecer en silencio es el miedo. Al emitir al espacio, se revela la posición y quizá también el nivel de desarrollo tecnológico. Los potenciales oídos a la escucha pueden ser enemigos o, peor aún, berserkers. Quizá la precaución sea un rasgo bastante común entre las inteligencias alienígenas.

También se ha sugerido que el espíritu curioso e inquisitivo propio de la raza humana podría estar ausente en los intelectos extraterrestres. Se podría pensar que estas CETs faltas de curiosidad y deseo por comprender el funcionamiento del universo no desarrollarían jamás la tecnología necesaria para comunicarse. Al fin y al cabo, en la historia de nuestro planeta han existido culturas "aislacionistas" (la antigua dinastía china Ming, por ejemplo) que no han querido tener relación alguna con otras. Puede que una filosofía similar sea común entre las CETs.

Otro argumento esgrimido tiene que ver con una especie de falta de humildad. Así, por ejemplo, ¿por qué una civilización más avanzada que la nuestra iba a querer ponerse en contacto con nosotros? ¿Qué tendríamos que enseñarles o qué podrían aprender de unos seres inferiores? ¿Acaso intentamos nosotros mismos establecer contacto con las bacterias o los microbios?

Nuestra comprensión actual de las leyes que rigen el universo no es demasiado atrasada (al menos, eso pensamos) así que parece discutible que los alienígenas pudiesen gustar de hablar con los humanos sobre física. Sus leyes físicas serían las mismas que rigen nuestro universo, el mismo que el suyo, en definitiva. En cambio, podrían mostrar interés por otros asuntos, como nuestra religión, ética, filosofía o arte.

Algunos autores han propuesto que las CETs superinteligentes intentan evitar comunicarse con nosotros con el fin de no restregarnos nuestra inferioridad; simplemente están aguardando a que seamos capaces de hacer contribuciones significativas a la conversación y optar a ingresar en el selecto club galáctico. Sin embargo, el propio Frank Drake discute este argumento, exponiendo que todos nosotros, en mayor o menor medida, estamos permanentemente en comunicación con inteligencias superiores a la nuestra: de niños aprendemos de los mayores, de adultos aprendemos de los grandes autores, etc.

Se puede pensar en muchas otras razones por las que las CETs se muestran tan reservadas. Puede que se sientan plenamente realizados y sean absolutamente felices en su planeta de origen, no viendo la necesidad de buscar a nadie más. Sea como fuere, el caso es que todas las posibles resoluciones anteriores de la paradoja de Fermi requieren una más que improbable uniformidad de motivos. Si la galaxia es el hogar de un millón de civilizaciones (según la versión optimista) entonces, quizá, algunas de ellas no muestren deseos por establecer contacto. Pero para explicar la paradoja se necesita que todas las civilizaciones se comporten de la misma manera, algo que parece altamente improbable.

Más aún, el problema puede ser todavía más profundo. Para desarrollar la comunicación interestelar, una civilización, presumiblemente, necesita una comunidad de millones de cerebros. Sin ir más lejos, la humanidad ha dependido durante siglos de un enorme número de mentes brillantes para lograr alcanzar su estado actual de desarrollo tecnológico. Si esto también resulta ser cierto para las CETs, entonces podría haber billones de seres inteligentes ahí afuera, algunos de los cuales tendrán acceso a una tecnología inimaginablemente poderosa. En tal caso, las resoluciones anteriores de la paradoja de Fermi demandan una uniformidad de motivos o razones no únicamente entre CETs, sino también de miembros individuales o grupos dentro de una misma CET.

4 comentarios:

Dr. Litos dijo...

Me parece una de las soluciones más plausibles, dado que contempla la simple idea de que otras civilizaciones tengan una "inteligencia" bien distinta a la nuestra; tanto como para no querer, o sencillamente no poder entender nuestra civilización como algo "inteligente" (lo que por otra parte, tampoco está tan desencaminado...).

Es justo lo que se plantea en un relato de George R.R. Martin que leí hace poco, titulado "Guardianes"; una forma de vida absolutamente sedentaria, dedicada al desarrollo intelectual máximo y sin ninguna necesidad ni deseo de dejar su acuoso y cómodo planeta. Muy recomendable su lectura.

Gabriel Garcia Sagario dijo...

hola sergio sigo toas las estupendas entradas sobre la saga de la paradoja de fermi, sin embargo esta me parece las mas floja:

en primer lugar disociar la curiosidad de la inteligencia me parece casi tan difícil como romper el confinamiento de los quarks.

si existe característica definitoria de la inteligencia es precismente la capacidad de preguntarse el porqué de las cosas. por lo tanto la curiosidad me parece indispensable para esta inteligente CET...o no lo será entonces.

sobre la humildad: no hay que confundir ambición con arrogancia.

se puede ser humilde (no-arrogante) y a la vez ser ambicioso. el tema que nos covoca a tu blog es precisamente ese!: los humanos somos lo suficentemente "humildes" para pensar en que existen otros seres vivos por ahi...y lo necesariamente ambicioso como para ponernos a buscarlos!.

un gran saludo,

gabriel.-

Dani dijo...

Verdaderamente, el uĺtimo párrafo resulta bastante demoledor.

Esta necesaria uniformidad de especies e individuos dificulta enormemente cualquier argumentación para explicar la paradoja de Fermi.
No parece muy probable que esos millones de especies con millones de individuos evolucionados en miles de hábitats distintos compartan todos una de las soluciones....por lo tanto deben producirse todas.

Alguien ha probado a introducir factores de la paradoja de fermi en la ecuación de Drake? Creo que dado el gran número de soluciones de la paradoja, el número de especies "encontrables" se reduciría drásticamente.
Un saludo.

xavi dijo...

Una variante puede ser que las especies se han cansado de intentar comunicarse. O sea, no desean comunicarse porque les parece una pérdida de tiempo, piensan que lo más probable es que no haya otros CETS. Han emitido bastantes años pero no han recibido nada, porque no hay ninguna civilización cercana (siglos-luz) de un nivel tecnológico suficiente.
Me temo que es algo que pasará con la Humanidad en un futuro. Si la civilización más cercana la tenemos a 1000 años-luz, vamos a necesitar mucha paciencia y recursos durante mucho tiempo...