03 febrero 2011

Con bata y a lo loco (1): doctor Janos Rukh

Reacciones: 
Una de mis temáticas preferidas en el cine es la de los denominados "mad doctors", "mad scientists" o "científicos locos". Por eso he decidido, tras las consultas pertinentes, inaugurar una sección nueva en el blog. La dedicaré a estos personajes, muchas veces incomprendidos, genios solitarios como yo que vagan por el mundo en busca de comprensión y de... víctimas. ¡Espero que os guste!

El doctor Janos Rukh, incomprendido y humillado por sus colegas científicos, vive aislado, acompañado por su joven y bella esposa y su siniestra madre invidente, en una remota mansión situada en el interior de la cordillera de los Cárpatos.

Dedicado en cuerpo y alma a sus investigaciones, construye un instrumento con el que logra capturar los rayos luminosos procedentes del espacio interestelar. Apuntando su telescopio hacia la lejana nebulosa de Andrómeda, consigue atrapar su luz y “transferirla eléctricamente” a un proyector. Debidamente protegido (la dañina luz de Andrómeda había sido la causa de la ceguera de su anciana madre, años atrás) con “lo último en vidrio crown de bario” (?!) muestra su increíble descubrimiento ante una selecta audiencia: su propia esposa Diana, el doctor Benet (un antiguo rival), sir Francis Stevens, Lady Arabella (su mujer) y su sobrino Ronald Drake.

Habiendo demostrado “la teoría de la reproducción de ondas del pasado”, el proyector muestra, con ayuda de la luz atrapada de Andrómeda, las imágenes de la Tierra, tal y como era “algunos miles de millones de años atrás”, en el preciso momento en que un enorme meteorito hizo impacto en un rincón inexplorado del continente africano y que, según el mismo doctor Rukh afirma, contenía abundantes cantidades de un nuevo elemento al que ha bautizado como “radio X” (la “X” siempre ha sido muy importante para los “mad doctors”), mucho más poderoso que el radio común.

Querido doctor Rukh: ¿cómo es que puede usted ver acontecimientos ocurridos miles de millones de años atrás, cuando la luz que procede de Andrómeda únicamente se encuentra a 2,5 millones de años luz y, por tanto, no nos puede ofrecer imágenes anteriores a hace 2,5 millones de años? ¿Existía África, como tal, hace miles de millones de años? ¿Ha oído usted hablar de Pangea o la deriva de los continentes y la tectónica de placas? ¿Cómo sabe usted cuáles son las sustancias o elementos químicos presentes en un meteorito, sin haberlo analizado debidamente? ¿Intuición masculina?



Atónito ante las enormes posibilidades que se abren para la ciencia, el doctor Benet convence a sir Francis para que organice una expedición al interior del continente africano, con el objetivo de encontrar el meteorito y extraer todo el radio X que contenga. Una vez allí, Rukh se adelanta, junto con unos cuantos porteadores, y descubre la ansiada sustancia. Y, cómo no, la fatalidad le acompaña, una vez más. Contaminado por la intensa radiactividad, su cuerpo resplandece de fosforescencia en la oscuridad. Pero su desgracia no termina ahí. En efecto, con gran dolor descubre que todo aquel a quien toca con sus propias manos fallece en el acto. Terriblemente atemorizado, acude a Benet, quien logra sintetizar un antídoto con el que debe inyectarse dosis diarias de por vida que frenan los letales efectos.

Querido doctor Rukh: supongo que será por su desesperación, pero yo no me fiaría demasiado y me lo pensaría cinco veces antes de inyectarme algo que me ha recetado un tipo que irradia con “zitilio extraído directamente del espectro solar” (?!) a bebés indefensos.

Pero con lo que no cuenta nuestro infortunado amigo es con la traición “cuernil” de su bella esposa, Diana. Perdidamente enamorada del sobrino de Lady Arabella Stevens, ambos se trasladan a París, donde el doctor Benet utiliza el recién descubierto poder curativo milagroso del radio X, capaz incluso de devolver la vista a los ciegos.

Consumido por los celos y al borde de la locura, Rukh decide emprender una terrible venganza, armado con un poderoso rayo invisible...



12 comentarios:

Orlando dijo...

Pues a mí el estereotipo del científico loco me pone de muy mala leche, por no decir otra cosa. Odio la mala imagen que provoca de la ciencia entre la sociedad en general. Para mí, desde pequeñito, el científico siempre ha sido el héroe, y nunca entendí que lo pusieran en el papel del villano.

Evil Preacher dijo...

Es cierto lo que dice Orlando: el tópico del mad doctor da mala imagen de la ciencia; a juzgar por una encuesta que ha circulado estos días atrás, parece que en México tienen una idea de los científicos próxima a la de estas películas.
http://mexico.cnn.com/nacional/2011/01/06/los-cientificos-son-peligrosos-dice-el-52-de-mexicanos-en-una-encuesta

La alternativa, el científico bueno, suele ser el sabio despistado, con elementos de comic relief.
Pese a todo ello, estoy encantado con esta sección, no puedo evitar ser un incondicional de estos personajes. Yo mismo tengo una sección sobre ellos en mi blog, con el título (no muy adecuado) de Evil Things. La he cultivado menos de lo que se merece. Espero que dediques un post a Doc Brown de Regreso al futuro, que fijó un paradigma. También me gusta mucho Brain, de Pinky and the Brain y Dexter (Dexter's Lab), el doctor Moreau, el profesor Franz de Copenhague, Escariano Avieso... en fin ¡hay tantos mad doctor admirables! ¿Y qué sería de los superhéroes sin ellos? ¿Quién fabricaría superarmas? ¿quién descongelaría monstruos del pasado? Me emociono :')

Sergio L. Palacios dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con vosotros. De hecho, lo que decís es lo que me ha motivado para escribir esta serie que aquí comienza. Estoy escribiendo un libro precisamente sobre la imagen del científico y de la ciencia que nos ha legado el cine.

Por ello procuraré tratar con el máximo respeto y admiración a estos personajes, tantas veces incomprendidos, patéticos, indefensos, cómicos, aventureros, románticos y tantos y tantos estereotipos.

Gracias por corroborar mis opiniones. Me impulsan y me animan a continuar rompiendo mitos transmitidos por el cine y/o la literatura.

Saludos.

Arturo Quirantes dijo...

Por lo menos, parece que ahora el científico es el que salva el día, o al menos, el Casandra que dice a todos lo que va a pasar.

Me encanta la escena en Volcano en la que Tommy Lee Jones comienza a movilizar a todo el mundo: "corta el gas, todo, avisa a los bomberos ... !y tráeme un científico!"

A ver si de una vez ese ornitorrinco se carga al cientifiloco de Phineas y Ferb, y restauramos el karma.

Ford Prefect dijo...

El estereotipo del científico loco da mala imagen a los científicos, el de House da mala imagen a los médicos, el de Rambo a los militares, el de Sheldon Cooper a los físicos....

Si tuvieramos que limitar los personajes de ficción a aquellos que no dan mala fama, no nos queda ni Pocoyó.

Sergio L. Palacios dijo...

La mala imagen de los militares me la pela...

Daryl dijo...

Tampoco hay que ponerse muy pejiguero que la peli es de 1936. En esa época, de la tectónica de placas ni se hablaba ni se conocia y a Wegener y su Pangea le daban hasta en el cielo de la boca la geofísica oficial y todavia muchos creian en la estabilidad de los continentes. Tambien habia cierta efervencia por los descubrimientos que se acumulaban (sobre todo en fisica atómica). La X venia de los rayos idem y "oficialmente" eran tan inofensivos que hasta se utilizaban en las zapaterias de los EEUU ¡¡ Y se usaron hasta los años 50 !!.
Por otra parte es cierto que el cine esta construido en arquetipos y al cientifico le ha tocado el de peligroso malvado, el de despistado o el del solitario incomprendido que detecta la gran amenaza que afecta a la Humanidad y que a veces la salva y otras no.
Parece que ahora hay cierto cambio, más en la tele que en cine. Los CSI muestran (con todas su limitaciones) que la ciencia tambien sirve para resolver delitos. En "Numbers" presentaban a un matemático más o menos normalito (genio, con una accion acelerada como en los CSI, pero con sus problemas personales como todo el mundo). En "Eureka" juntaban todos los arquetipos conocidos, otros por desarrollar y alguno que otro "normalito".
Claro que el cine es el cine. Un arqueólogo tipo Indiana Jones mola mucho, mucho más que un arqueólogo que se pasa dias dándole al cepillo para desenterrar una pieza y despues meses (o años) para identificarla y/o catalogarla.

Eric dijo...

Por sugerir, hay algunos muy buenos científicos chiflados ("sparks") en el webcomic Girl Genius.

cybormoon dijo...

Las pelis están pensadas para revolver las entrañas a la gente, morbo y esas cosas.
Para la divulgación cinetífica están los documentales y programas monográficos.
Lo que pasa es que la gente ve poco documental. A lo mejor es momento de cambiar el formato o inventar uno nuevo. A saber.

Orlando dijo...

Hasta en el último anuncio de la Coca-Cola hablan de los científicos que diseñan armas. Jope, los científicos no diseñan armas, descubren leyes naturales. Son los militares los que aplican esas leyes naturales para hacer armas. ¡Que le pongan el sambenito a los militares!

ozimandias dijo...

Sergio L. Palacios dijo...

La mala imagen de los militares me la pela...

Totalmente de acuerdo. Se puede decir más alto pero no más claro. XD

A mí el ¿científico? que mas me gusta es el Profesor Bacterio, pero no se si se le puede aplicar el apelativo de “loco”, o por lo menos no con el sentido habitual.
Por otro lado, el Profesor Tornasol es el mejor sin diferencia. Invento la televisión en color, llevo al hombre a la Luna… Vamos, un hombre del renacimiento.

Un saludo.

Daryl dijo...

Lamentablemente los cientificos, muy a su pesar, si diseñan armas. El paradigma son Fermi y Oppenheimer, cientificos puros en el proyecto Manhattan. Los militares tienen fondos inmensos y a veces, directa o indirectamente, hay que colaborar con ellos si quieres hacer algo o tienes el vicio de comer 3 veces al dia (claro que siempre puedes ser dependiente del DIA, pero queda un poco frustante). Hoy en dia el Pentagono es uno de los mayores patrocinadores del MIT y de otros muchos centros de investigación y aunque hagas algo en principio util para todos, por ejemplo robótica, siempre tienes la sombra del militar detrás.
La trampa es que se ha presentado siempre al cientifico como ultimo responsable, ocultando a los militares y sobre todo a los politicos (estos apenas aparecen y cuando lo hacen dicen que son rehenes de los militares, incluso aqui caemos en la trampa) que asignan presupuestos y dirigen todo el cotarro.
Es típico el modelo del Dr. No, que no se dice que sea militar o politico sino "genio maligno" y que, oh milagro, goza de recursos ilimitados para sus inventos. ¿Pero que cientifico tiene pasta y quien en realidad asigna el dinero?.
Pero claro mientras exista un niñó bajo, cabezón y gafotas al que echarle la culpa..
Más o menos este batiburrillo es lo que presenta la pelicula de Kubrick "Dr. Strangelove, volamos hacias Moscú"