23 julio 2011

50 soluciones a la paradoja de Fermi (38ª solución): La Tierra posee una "bomba de evolución" óptima

Reacciones: 
En ocasiones grandes meteoritos golpean la superficie de la Tierra. ¿De dónde proceden? ¿Vienen del cinturón de asteroides? Para que esto sucediese, un gran número de ellos deberían ser perturbados de alguna manera en sus órbitas estables y no se conocía hasta entonces mecanismo alguno capaz de provocarlo. Entonces, en 1985, George Wetherill señaló la importancia del "gap" o separación que existía en el cinturón de asteroides, en concreto a una distancia de 2,5 UA.

Estos "gaps" ocurren debido al fenómeno de las resonancias. En el caso que nos ocupa la resonancia se da porque cualquier asteroide a esa distancia orbita exactamente en 1/3 del tiempo que emplea Júpiter en describir una vuelta alrededor del Sol. Así, cada tres órbitas consecutivas del asteroide, Júpiter se encuentra en la misma posición relativa. El efecto gravitatorio producido tiene lugar siempre en la misma dirección y es acumulativo. De esta forma, los asteroides situados en el "gap" 3:1 acaban siendo expulsados, dejando limpia esta zona a 2,5 UA.

¿Adónde se dirigen los asteroides expulsados del gap de Kirkwood, que es como se conoce a esta región situada a medio camino entre el Sol y Júpiter? Los cálculos muestran una alta probabilidad de que sus órbitas atraviesen la de la Tierra, con las catastróficas consecuencias que podemos imaginar. Sin embargo, a pesar de que los efectos de un impacto puedan ser desastrosos para las criaturas vivas, a largo plazo pueden resultar beneficiosos. De hecho, así sucedió con los dinosaurios hace unos 65 millones de años. Si el asteroide que acabó con ellos no lo hubiera hecho, quizá los mamíferos no hubieran podido hacerse con el control y nosotros no estaríamos aquí ahora. Es, sobre todo, en estos puntos críticos donde el medioambiente cambia bruscamente, cuando la evolución "acelera" de forma brusca y nuevas especies surgen para aprovecharse de las nuevas condiciones.

John Cramer sugirió en 1986 que la evolución parece sufrir impulsos durante los sucesivos ciclos de crisis y posterior estabilidad, siendo el período óptimo de unos 20-30 millones de años. Los asteroides en el "gap" de Kirkwood 3:1 parecen cumplir estas premisas.

Las ideas de Cramer, a pesar de ser reconocidas por él mismo como especulativas, parecen constituir otra razón más para considerar que la Tierra es un sitio muy especial. Si la "bomba de evolución" funcionase demasiado rápido y los asteroides golpeasen el planeta con demasiada frecuencia la inteligencia no tendría posibilidad de desarrollarse. Por contra, si los impactos fuesen demasiado raros el proceso de la vida se estancaría y el planeta estaría dominado por trilobites, cucarachas, dinosaurios (u otras criaturas totalmente distintas). En todo caso, no necesitarían adoptar nuevos modos de comportamiento o adaptación ni, por supuesto, desarrollar radiotelescopios o naves espaciales.

La existencia del cinturón de asteroides se la debemos a Júpiter y la resonancia 3:1 también. Si existe algo como la "bomba de evolución" arriba descrita, debemos dar gracias, una vez más, a nuestro amigo y vecino Júpiter...

3 comentarios:

DarkSapiens dijo...

Sí… parece que en las crisis naturales surgen muchas opciones evolutivas nuevas si las dominantes desaparecen. Sin embargo, tal vez catástrofes de este tipo podrían venir de otra forma en vez de asteroides, ¿no? Por ejemplo aumentos de la radiación periódicamente por algún motivo, etcétera. O que fueran colisiones con otros cuerpos pero provocadas por una compañera de la estrella o similares. No haría falta que para que una civilización extraterrestre se desarrollase su sistema tuviese que tener una configuración similar a la nuestra, pero eso sí, su probabilidad de existencia se vería reducida también por este motivo.

Buena entrada :)

Un saludo!

Alfonso dijo...

mmm... no me convence mucho esta solución. La evolución ocurre constantemente, aún si no ocurren estas catástrofes. Por ejemplo, la explosión cámbrica: antes de ella los pocos seres multicelulares que existían eran cosas parecidas a esponjas y medusas, y casi de la nada aparece toda esta gama de seres vivos nuevos, y todo sin que hubiera (que yo sepa) un evento de este tipo. Además, si de catástrofes naturales se trata, el impacto de asteroides (o similares) no es el único que existe. El solo hecho de tener un núcleo activo, con actividad tectónica y esas cosas ya modifica el paisaje y otras cosas, y puede actuar como factor evolutivo; y así con muchas otras cosas.

DarkSapiens dijo...

Pues no se qué decirte, Alfonso… Al parecer antes de la explosión cámbrica ocurrió esto: http://en.wikipedia.org/wiki/Snowball_Earth

Saludos