05 enero 2012

Newton versus Virgilio

Reacciones: 

Ya os he hablado en alguna ocasión sobre los terranautas, los salvadores de nuestro desdichado planeta, a bordo de la prodigiosa nave Virgilio en la sin par e inigualable película El núcleo (The Core, 2003).

Recordad que unos originales experimentos con bombas han provocado la detención inesperada del núcleo externo de la Tierra, responsable del campo magnético que supuestamente nos protege de radiaciones dañinas procedentes del Sol. La solución, como ya suele ser más que usual por estos lares del cine de ciencia ficción, no consiste más que en utilizar la mejor cuña posible, es decir, la de la misma madera. Dicho en plata: lo que has deshecho con bombas has de subsanarlo con más bombas.

Así pues, nuestros intrépidos y altruistas protagonistas deben embarcarse en una misión hacia el centro del planeta. Para ello hacen uso de una nave muy peculiar, dotada con un sistema ultrasónico que le permite abrirse paso sin demasiada dificultad a través de las densas capas del manto. Pero Virgilio posee otra singular característica. En efecto, diseñada con forma de huso, habano o cipote, según se quiera ver, consta de varios módulos compartimentados unidos entre sí, pero a la vez independientes que se pueden ir desprendiendo en caso de emergencia.

Llegado el momento, y para no desperdiciar ni un metro de más, la Virgilio se lanza desde un punto estratégico, elegido con todo el fundamento del que son capaces los sagaces asesores científicos de la misión: la fosa de las Marianas, con una profundidad de 11 kilómetros. Total, solamente hay que descender otros tres mil.

Obviamente, la prodigiosa nave se sitúa en la rampa de despegue, se suelta y comienza el vertiginoso descenso. Y como quien más quien menos sabe, la trayectoria seguida a partir de entonces es más o menos radial, o sea, siguiendo la dirección de un radio terrestre. Dicho en palabras más inteligibles: en posición vertical.

El caso es que a mí esto de la vertical me suena de algo. Ah, sí, ya sé de qué. Es justamente la misma dirección en que actúa la fuerza de la gravedad. Pero entonces me surge una pregunta, a saber, si la nave desciende en posición vertical y no posee su propio sistema generador de gravedad, ¿cómo es posible que los miembros de la tripulación se paseen por su interior y caminen como si nada sin caerse? Y otra más: ¿cómo son capaces de pasar de un compartimento a otro sin utilizar unas escaleras o similar?

Vale, vale, no me lo digáis. Ya lo tengo: la ley de la gravitación de Newton dice que la dirección de la gravedad sobre un cuerpo está siempre dirigida hacia el centro de la Tierra, siempre que dicho cuerpo no se encuentre a bordo de la Virgilio, en cuyo caso siempre es perpendicular al radio de nuestro planeta.



8 comentarios:

Pepe Deapié dijo...

Pues sí. También habría que hablar de como soporta la Virgilio las presiones, las temperaturas, cómo disipa calor para que los de dentro no se vaporicen, etc.

Cosas del cine. Recuerdo que en una novela de Poirot, Hastings que hacía de narrador, recomendaba no llevar nunca a un polícía o un detective a ver una obra policíaca. Supongo que algo así pasa con los que se dedican de una u otro forma a la ciencia.

ohara_14 dijo...

Pues digo yo que, con la pasta que cuesta la película y viendo los sueldos de los científicos, ya podían haber pagado un asesor. Que total para ellos no supondría más que Calderilla.

Creo recordar haber visto alguna vez un listado de películas, en función de su base científica, y está estaba en último lugar. No me extraña...

Teseo dijo...

No he visto la peli. Se me ocurre que, a lo mejor, mientras la nave con forma de supositorio gigante atraviesa el manto en dirección al núcleo, los ocupantes experimentan algo parecido a una fuerza "centrífuga"en sentido opuesto que disimula un poquito el efecto de la gravedad...

Lope The Vegan dijo...

¿Y tanto falso enlace, aquí abajo? Menuda forma más burda de spam.

Sergio L. Palacios dijo...

¡Solucionado! Se acabó... ;-)

Eduardo dijo...

Hola! Soy estudiante de físicas de zaragoza (3º), la verdad es que cuanto más cursos hago, más fallos ves en las películas, pero siempre gusta verlas=)

Aquí venía yo para preguntarte si también tendrían que notar los ocupantes de la faloide nave Virgilio, el hecho de que al acercarse cada vez más al núcleo, ¿no deberían experimentar cada vez una fuerza de la gravedad menor? hasta quedar "ingrávidos" (resultante nula) en el centro del planeta?

Gracias por tu libro, me está encantando!

Sergio L. Palacios dijo...

Por supuesto que deberían notar esa gravedad cada vez menor.

Recuerdo haber comentado la disminución del peso al ir acercándose al centro de la Tierra en un antiguo post: http://fisicacf.blogspot.com/2007/04/viaje-armnico-simple-al-centro-de-la.html

Niles Rumford dijo...

Hola, me gustaría que alguna vez se analice el comportamiento de la gravedad en las novelas de la serie Pelucidar, de Edgard Rice Burroughs, quien postula la existencia de una segunda esfera terrestre más pequeña que en su cara interna posee el pais Pelucidar, y el sol de ese mundo es el núcleo terrestre.
Tengo la inpresión de que , más allá de que son novelas maravillosas, (hay una de ellas que es un crossover con la serie Tarzan), mi querido Edgard falló bastante con la presunción de que los habitantes se sostienen en esa cada interna de la esfera.
¿O yo estoy equivocado?
gracias